sábado, abril 23, 2005

Ratzinger vivía de forma austera y cocinaba él mismo

Ratzinger vivía de forma austera y cocinaba él mismo
Alejandro Cifres / Director del Archivo de la Congregación para la Doctrina de la Fe

La Razón, 22/04/05 -Valencia- Monseñor Alejandro Cifres Giménez es un sacerdote valenciano de 45 años y director del Archivo de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que dependía directamente del cardenal Ratzinger. Cifres ha mantenido, durante mucho tiempo, una estrecha relación con el nuevo Papa, Benedicto XVI.

–¿Con qué frecuencia veía usted al, hasta ahora, cardenal Ratzinger?
–Una vez a la semana teníamos una reunión con él en la que tratamos diversos temas. Me gustaría aclarar que mi trato no era tan frecuente para verle todos los días, pero cuando he necesitado alguna cuestión, ese mismo día me ha recibido, porque es una persona verdaderamente sencilla; me atrevería a decir que de las más humildes del Vaticano. Fíjese, como detalle, que no tenía personal para su servicio, no tenía chófer y cocinaba él mismo. Si tenía que viajar, se hacía él mismo la maleta.

–¿Ratzinger no tenía chófer?
–No tenía personal a su servicio. Hay un anciano chófer que es un empleado del Vaticano que le hacía el favor de traerlo de su casa a la Congregación. Al principio, él venía andando y cruzaba por la plaza de San Pedro todos los días, pero la gente lo iba parando para saludarle y hacerse fotografías y casi no podía ni llegar. La gente lo reconocía en seguida por la boina.

–¿El cardenal Ratzinger usaba boina?
–Por supuesto. Es un intelectual de gran envergadura, pero una persona asombrosamente sencilla en el trato personal y lleva boina como buen babarés. Pero conforme pasaban los años lo paraban más.

–¿En qué idioma habla con él?
–En italiano, aunque él es un gran políglota y conoce las principales lenguas del mundo. Le he oído hablar con total soltura en inglés, francés, italiano, y por supuesto alemán. El español lo entiende perfectamente y también lo habla y puede mantener una conversación, sin embargo, creo que al idioma español le tiene un poco más de respeto, el respeto que le tienen las personas de habla germánica.

–¿Qué destacaría de su personalidad?
–De su carácter, su enorme humanidad y afabilidad, su cortesía hasta límites extremos, su disponibilidad hacia cualquier encuentro con mucha facilidad. Como persona, destacaría su profunda religiosidad y simplicidad de vida y pobreza. Su vivienda era un apartamento sencillo al otro lado de la plaza de la ciudad leonina, en un modesto apartamento que no está a la altura de un cardenal. Es muy, muy austero y necesita pocas cosas. También es de destacar su gran sinceridad. Dice lo que piensa de forma clara.

–¿Qué opina sobre la imagen que de él se ha dado en algún sector en España como persona cerrada?
–El cardenal Ratzinger, al igual que muchos otros cardenales e incluso Juan Pablo II, ha sufrido muchos ataques que no responden en absoluto a la realidad. La Iglesia ha ganado un gran Papa, lo digo de corazón y porque he tenido la suerte de estar a su servicio.

–¿Les dijo algo sobre su futuro antes de encerrarse en el cónclave?
–El pasado sábado 16 celebramos su cumpleaños. Sus colaboradores le cantamos una oración. Debo decirle que le había presentado su renuncia al Papa varias veces y sé que él sería feliz descansando, leyendo y escribiendo libros de teología. Paraula

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