sábado, julio 11, 2009

Peregrinacion Medjugorje 2009









Adopcion Espiritual

sábado, julio 04, 2009

Cómo sobreviví al holocausto nazi


A través de la Fundación Raoul Wallenberg hemos podido conocer los testimonios de algunos sobrevivientes del Holoacausto nazi. David Galante, griego resident de 1.800 judíos que vivíamos en Rodas, el viaje fue muy largo, casi 27 días de en Argentina desde hace más de 50 años, nos cuenta su experiencia de guerra y de sobrevivencia.

“Mi nombre es David Galante, soy originario de la isla de Rodas en Grecia, soy sobreviviente de Auschwitz. Fuimos trasladados por los nazis a Auschwitz un grupo de viaje, entre barcos y trenes, hasta llegar a Auswchitz.

Una vez que llegamos ahí, nos hicieron la primera selección,en la cual mi padre y mi madre los eliminaron de entrada.

Tenía tres hermanas y un hermano.

Yo estaba en la enfermería, estaba muy enfermo, estaba, digamos, desahuciado, pero fuimos liberarnos por las tropas rusas. Cuando nos liberaron yo pesaba 39 kilos, me había transformado en piel y hueso y estuve dos meses en el hospital con los rusos, en dos meses llegué a aumentar 20 kilos.

Mis hermanas fallecieron las tres en el trabajo. Mi hermano se salvó y cuando me enteré que estaba ahí fui para Italia para estar junto con él, porque pensábamos venir a la Argentina.

Mi hermano se las arregló acá con un comisario de un barco de carga para que nos trajera desde Italia.

El barco llegó al puerto de Bari, nos embarcó de noche, el comisario del barco nos puso en su camarote en un ropero, fue un viaje que hicimos dentro del ropero durante 50 días hasta llegar a la Argentina".

Hace más de medio siglo, el 24 de agosto de 1947, David Galante llegó a Argentina, lugar que lo acogió y se convirtió en su refugio y su casa

viernes, julio 03, 2009

La indulgencia plenaria

jueves, julio 02, 2009

Ordenaciones sacerdotales en Moscú



En la Catedral de la Inmaculada Concepción en Moscú el arzobispo Paolo Pezzi ordenó el pasado 28 de junio a Kirill Gorbunov diácono y y consagró sacerdote al diácono Igor Sergeyev. Ambos han completado los estudios en el Seminario Mayor de San Petersburgo.
En esta entrevista, monseñor Paolo Pezzi ha confirmado la importancia de tal evento para Rusia, porque si en los países con mayoría católica las ordenaciones sacerdotales son un evento habitual, que se producen con bastante frecuencia y con un gran número de candidatos, muy diferente es la situación donde los católicos son una pequeña minoría.

“La ordenación sacerdotal es un misterio, no debemos olvidarlo. Es una señal particular de la presencia de Dios en Jesúscisto, en su comunidad, en su Iglesia. Todo esto está ligado a los Sacramentos, por lo que es un gran hecho. En este sentido creo que es justo subrayar que es un gran acontecimiento. Lo repito, no debemos mostrar euforia por el factor que gracias a Dios hemos ordenado al menos un sacerdote, pero sí enfatizar la importancia del evento como tal”.

El Nuncio Apostólico en Moscú, arzobispo Antonio Mennini, ha traído las bendiciones del Santo Padre Benedicto XVI a los ordenados
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«En Medjugorje mucha gente conoce, por primera vez en su vida, lo que significa el amor»

Ante un numeroso público que rondaba las doscientas personas, el martes pasado Gonzalo Altozano, subdirector de Alba, y Álex Rosal, presidente de la editorial LibrosLibres, fueron los anfitriones en la presentación del primer libro de investigación sobre el fenómeno Medjugorje publicado en España y escrito por el periodista Jesús García.

(Madrid/S.M.) Gonzalo Altozano comenzó recordando cómo se conoció Medjugorje en España a través del semanario Alba y de la sección «Historia», que realizaba en aquellos momentos Jesús García. Allí, semana tras semana, aparecían los «héroes de lo cotidiano, gente que transformaba con su conducta a la sociedad y demostraba así sus valores», relató Altozano. Una de las historias acabó convirtiéndose en un viaje a Medjugorje donde Jesús se convirtió, sin pretenderlo, en «el periodista que se adentra en los misterios de la fe».

Por su parte, Jesús García inició su alocución reconociendo que, cuando oyó hablar por primera vez del fenómeno, su «orgullo de periodista católico» se dolió porque la Virgen llevaba apareciéndose 30 años y él no se había enterado: «Me parecía asombroso que una historia así no hubiese sido desmentida en todo ese tiempo, porque es difícil que algo se mantenga a lo largo del tiempo si no es verdad». Cuando viajó hasta allí, buscaba «entrevistar a los videntes, verles en éxtasis, comprobar de primera mano el fenómeno», pero se encontró con «el epicentro de muchas historias, el centro de un fenómeno espiritual de magnitud global», subrayó el autor.

Conversiones profundas

«Al final», relató Jesús, «no conocí a ningún vidente ni estuve en ninguna aparición, pero lo que sí vi es que la gente experimentaba conversiones profundas, eran personas adultas que se transformaban: su vida, sus hábitos, sus prioridades… Todas estas historias satisfacían mi ansiedad periodística, pero también me cambiaron a mí espiritualmente», reconoció Jesús García. «Para mí, Medjugorje es un sitio donde mucha gente conoce, por primera vez en su vida, lo que significa el amor».

Jesus García cuenta lo que le dijo, con cierta sorna, un franciscano ante las numerosas críticas que recibe este pueblo de Bosnia: «Que la parroquia de Medjugorje éste llena todos los días, sus confesionarios estén a rebosar y con Misas y peregrinos que se suceden continuamente durante todo el día debe ser obra del demonio; pero que otras iglesias de occidente estén vacías, sin embargo, es obra de Dios. ¡Vamos, vamos!». El periodista también comentó la posición actual que tiene la Iglesia ante estas apariciones: «Ahora mismo el Vaticano sigue muy de cerca todo lo que sucede en Medjugorje pero todavía no puede hacer un juicio hasta que las apariciones no concluyan. La Virgen se sigue apareciendo desde hace 25 años todos los días. Algunos dicen que eso no puede ser y ponen como ejemplo Fátima o Lourdes, cuyas apariciones apenas duraron unos meses. Sin embargo, nos olvidamos de apariciones marianas de Laos o Vietnam, que duraron 54 años y 100 respectivamente. La comisión de investigación esta regida directamente por la Santa Sede que le quitó en su día la potestad de investigar al obispo de Mostar, algo verdaderamente excepcional».

El periodista señaló uno de los mensajes de la Virgen que más le han impactado: «Si cada uno de los católicos que hay en el mundo se confesase una vez al mes; el mundo se convertiría».

Por último, el autor de «Medjugorje» explicó: «El trabajo de escribir este libro ha sido una gozada, he disfrutado muchísimo, y a la vez lo he realizado con un cariño tremendo hacia mi madre, que es la Iglesia católica». «No sé si se ha aparecido la Virgen allí o no, yo no la he visto. Lo que sí he visto es que allí pasa algo, y que es algo bueno. Y, como dice el Evangelio, ‘por sus frutos los conoceréis’», concluyó García.

Religión en libertad y Alba

sábado, junio 27, 2009

Un portal digital para ofrecer el sufrimiento

Mission-hope.com permite asociarse para ofrecer su enfermedad para la salvación de las almas. Fundado por Marcela de María y Campos, una consagrada que sufre esclerosis múltiple, esta página web, que cuenta ya con más de 300 católicos asociados de todo el mundo, permite ofrecer el sufrimiento y la enfermedad por otras personas y dar, así, un sentido profundo al dolor.

Jorge Enrique Mújica
Todo comenzó en 2001 cuando a Marcela de María y Campos, consagrada del Movimiento de apostolado Regnum Christi, le detectaron esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa e incurable.

«Yo soy muy cobarde para el sufrimiento y desde niña, cada vez que me ponían una inyección o me sacaban sangre, me desmayaba invariablemente. Cuando supe que el tratamiento para la enfermedad eran inyecciones y no sólo iba a inyectarme cada día, sino que tendría que hacerlo yo misma, pensé que si no lo hacía por alguien, con una intencionalidad apostólica, mi vida sería cada día más difícil», afirma Marcela de María. Pero lo que parecía un obstáculo se convirtió en una oportunidad magnífica para dar sentido al sufrimiento.

Marcela fue ofreciendo cada una de sus inyecciones por personas que necesitaban de sus oraciones al grado que, paulatinamente, comenzaron a lloverle peticiones de quienes sabían de lo que Marcela hacía. «Nunca me faltó una petición “urgente” que me recordara que mi sacrificio tenía mucho valor a los ojos de Dios, y si lo unía al de Cristo, Él lo bendecía infinitamente […] Dios me permitió ver muchas veces frutos inmediatos de mi oración y me hizo palpar que verdaderamente mi sufrimiento está vinculado misteriosamente a la salvación de muchas almas», afirma Marcela.

Cada vez fueron más abundantes las peticiones que Marcela recibía así que decidió hacer su «costal», una «bolsa» donde echaba los nombres e intenciones de las personas por las que ofrecería sus sacrificios. Y después de 7 años, con las altas y bajas propias de su enfermedad, ha sido precisamente su amor a las almas lo que la ha animado a seguir adelante: «…el pensar en el cielo y saber que mi costal me necesita me ha dado la fuerza para seguir adelante con alegría». «Desde el primer día, Dios me dio la gracia de saber que esta enfermedad era un regalo y una oportunidad para santificarme y vivir de cara al cielo. Me atrevo a decir que, después de mi vocación a la vida consagrada, esta enfermedad ha sido el mayor regalo que Dios me ha dado», agrega Marcela.

Un testimonio internauta

Pero no todo ha quedado en un edificante testimonio de vida. Marcela entendió que este regalo de comprender la enfermedad como un don para los demás, este vivir con esperanza, no era sólo para ella. Así nació «Mission Hope», una organización internacional de católicos que ofrecen su sufrimiento y enfermedad para la salvación de las almas. De momento hay más de 300 personas y cualquier católico puede asociarse a través de www.mission-hope.com, donde es posible descargar el kit y conocer las bases.

«Mission Hope» es una oportunidad para redimensionar el dolor y el sufrimiento como misión de vida y forma de apostolado. O como dice uno de los testimonios que se pueden leer en el portal: «Para mí, Mission Hope es un apostolado para aprender a “dar” valor al sufrimiento, moral o físico; no hay que hacer nada “extra” sino tomar conciencia del poder de nuestro ofrecimiento unido al de Cristo». Palabras semejantes a las de la misma Marcela de María, quien afirma que «este estilo de vida no cambia la realidad, no cura a los que están enfermos ni devuelve a los seres queridos a quienes los han perdido, pero da un sentido cristiano al propio sufrimiento, el sentido que realmente tiene, y recuerda que la vida definitiva no es ésta, sino la eterna, y vale la pena invertirlo todo para alcanzarla y ayudar a que muchos otros la alcancen».

Religión en Libertad

Es una peregrinación escrita a la que se invita a ir con apertura de mente


Jesús García narra en «Medjugorje» cómo la vida de muchas personas ha cambiado tras visitar esta pequeña aldea

El autor cuenta que la tarde del 24 de junio de 1981 cambió para siempre la vida de seis niños de una pequeña aldea ubicada al sur de Bosnia y Herzegovina, en la Antigua Yugoslavia. A la espera de la confirmación de la Iglesia católica de las apariciones marianas, millones de personas en todo el mundo han sido tocados y transformados por un fenómeno que tuvo un gran eco mediático. El martes se presenta su nuevo libro.

(Javier Fariñas) Jesús García (Madrid, 1977), especializado en Diseño Gráfico, se vinculó al periodismo cuando comenzó a trabajar en el diario El Mundo. Actualmente forma parte del departamento de Comunicación de la asociación pontificia «Ayuda a la Iglesia Necesitada». Especializado en temática religiosa, colabora con diversos medios de comunicación y tuvo su primer contacto directo con Medjugorje cuando en 2006 fue enviado allí para investigar los hechos. «Medjugorje», su primer libro, es la crónica más exhaustiva escrita en castellano sobre lo que viene sucediendo en la pequeña aldea de Bosnia y Herzegovina.

-¿Este libro es un libro sobre apariciones, de testimonios, de peregrinos, de viajeros, una «guía» para conocer Medjugorje…?

-Es un trabajo periodístico, en cuanto al periodismo entendido como ir, ver e informar, presentado como una peregrinación ficticia, un viaje hasta el lugar de los hechos en el que el guía del viaje sería el autor y los peregrinos los lectores. Así, a través de las páginas de este libro se visitan los lugares más importantes de esta historia, se entrevista a los protagonistas, se estudia la posición de las autoridades eclesiásticas locales y de fuera, se comparten historias y anécdotas con otros peregrinos y se escuchan testimonios de esos que ponen lo pelos de punta.

Es, por decirlo de alguna manera, una peregrinación escrita a la que se invita a ir con apertura de mente, sin prejuicios ni aspavientos, para la que no hace falta ni saber rezar, ni querer rezar, ni pensar que se tenga que hacer. Es sencillamente leer por el sano ejercicio de conocer, de una manera entretenida. Nada más.

-¿Por qué escribir un libro sobre este lugar cuando aún la Iglesia no se ha pronunciado oficialmente sobre lo que acontece allí? Es numerosa la literatura que existe sobre estos fenómenos y muchas veces se encuentra el silencio, la mofa o el rechazo como respuesta.

-Porque está ocurriendo ahora y de ser cierto, nos lo estamos perdiendo. Y el que se mofe o lo rechace sin conocerlo, es un imprudente, por decirlo con educación. No me importan las mofas de los ignorantes ni el rechazo de los intelectuales de salón. A mí me importan las dudas de los que sí han estado allí y han vivido aquello. Ellos tienen todo mi respeto.

Hay que saber que en lo que a eventos de apariciones se refiere, la Iglesia no debe pronunciarse nunca a favor de su autenticidad mientras el evento esté transcurriendo, ya que sería una falta de prudencia y de rigor. Sería como hacer una crítica de una película cuando aún se está rodando, o escribir la crónica de un partido de fútbol cuando van por el descanso. O abrir un proceso de canonización de una persona que aún está viva. No, eso no sería serio.

Una vez dicho todo esto, mientras la Iglesia espera y observa, la gente no tiene por qué esperar su dictamen. Ten en cuenta que eso significaría perdérselo, ir cuando ya ha acabado. Y que a los católicos les quede claro que no pasa nada por ir allí ya, no es pecado y no está prohibido.

No seamos ingenuos. Medjugorje lleva ocurriendo ya casi treinta años, los peregrinos viajan allí en manadas, si me permite la expresión, y los testimonios de cosas sorprendentes que se dan allí son incontables. No hablo de batallitas ni de cosas graciosas que contar al volver de un viaje. Hablo de impactos profundos en las vidas de las personas, de cambios radicales en su comprensión y vivencia de diferentes aspectos que conformaban su vida. Y la Iglesia está dejando hacer, con inteligencia y prudencia. Por ahora tenemos que esperar, pero mientras tanto, no pasa nada por conocerlo uno mismo.

En mi opinión, me encantaría que, de ser cierto, la Iglesia nunca lo declarase, porque así el viajero irá allí «a pelo», sin que nadie le haya hecho el trabajo, obligado a enfrentarse él solo a la posibilidad de que el fenómeno sea cierto. Por lo que he visto entre los peregrinos, esa es la mejor y más maravillosa vivencia de Medjugorje, se crea en Dios o no. Porque Medjugorje no es solo para católicos. Medjugorje es para valientes, personas inquietas y abiertas de mente, sean católicos o no. Eso sí, hay que ser muy valiente para abrir el corazón allí, porque de ser cierto, exige respuestas concretas.

-¿Se puede hablar ya de apariciones de la Virgen o hay que esperar el dictamen de la Iglesia para dar veracidad a estos hechos?

-No se puede decir que sea cierto, pero tampoco que no lo sea. La Iglesia no ha dicho nada, pero no pasa nada ni por creer ni por no creer que allí esté sucediendo eso. La Iglesia dice a sus fieles que en lo que tiene que creer es en el Credo, y ahí no dice nada de Medjugorje. En lo que a mí respecta, la verdad es que he estado allí en varias ocasiones y yo nunca he visto a la Virgen María. Lo que no puedo negar es que allí, se aparezca o no, pasa algo que no ocurre en ningún otro lugar y que es bueno para la gente, para el mundo y para la Iglesia. Eso es así. ¿Qué es ese «algo» que ocurre allí? Teniendo en cuenta esto, y escuchando y viendo cosas que allí ocurren, no veo descabellada la postura de aquellos que creen que es cierto, aunque eso prefiero dejárselo a quien lo tenga que decir.

-¿Qué está ocurriendo en la actualidad en este lugar? ¿Es sólo un lugar de peregrinación o se siguen produciendo las apariciones?

-No, no, las apariciones se siguen dando. Los muchachos ya son mayores pero su vida ha seguido igual en este sentido desde 1981. Cada uno de ellos tiene sus apariciones con una frecuencia u otra, en unos lugares u otros, pero el evento sigue sucediendo. Esto ha dado la oportunidad de investigar los hechos mientras están sucediendo, no una vez sucedidos. Es muy divertido el capítulo dedicado a la ciencia y los exámenes hechos a los chavales durante esos momentos en que parecen ver a la Virgen María. Nadie ha podido desmentir el testimonio de esos chicos, y eso es algo muy serio, porque ellos no dicen «un día me pasó esto, hace mas de veinte años». No, ellos dicen «hoy me pasa esto. Si quieres quedamos y me puedes examinar con todo tipo de aparatos mientras ocurre, a ver qué descubres». Eso hace que esta historia sea asombrosa, que descomponga a las mentes más exhaustivas y meticulosas del mundo, tanto de la Iglesia como fuera de ella.

Ahora bien, mi experiencia es que una vez que llegas allí, las apariciones, los videntes, los milagros... Todo eso pasa a un segundo plano. Es increíble pero es verdad. Cuando llegas allí y te ves sumergido entre toda esa gente, en la vivencia del fenómeno, empiezas a importar solo tú y tu actitud ante un montón de cosas que en otro entorno no te planteas. Eso te da la oportunidad de descubrir errores que puedes corregir, y otras cosas que son muy buenas y que no habías disfrutado.

-¿Cómo y por qué te aproximas a este enclave de Bosnia?

-Aunque la historia tiene muchos recovecos, puedo situar mi primer contacto con el fenómeno Medjugorje cuando trabajaba en el Semanario Alba. Surgió la idea de viajar allí, miramos cada uno a una parte y no hubo voluntarios. Al final fui yo con un compañero y creo que éramos los menos indicados para hacer ese trabajo. Sin embargo, gracias a ese viaje creí tener conciencia por primera vez en mi vida, de que Dios pudiera existir y actuar en tu vida con profunda sabiduría y un amor enorme, extrañísimo pero auténtico, si le dejas un poquito.

-Millones de personas han pasado y pasarán por este santuario mariano. ¿Qué dice un lugar como éste a la sociedad actual, sea o no creyente?

-Pues lo que nos viene a decir es algo así como: «Oye, las cosas no van bien, tal vez tengas que pararte a pensar un rato sobre qué haces en este asunto que llamamos vida, cómo te planteas algunas cosas y si realmente estás tan seguro de que Dios exista o no exista». Es un viaje que no defrauda y no deja indiferente, de verdad. Y mucho más divertido que ir al psicoanalista.

-Gente que va a Medjugorje repite varios mensajes, pero coincidentes en muchos casos en el perdón, la reconciliación y la conversión, ¿por qué?

- En el mundo en que vivimos estamos sumergidos en una tremenda competitividad fomentada por el afán de poseer, y en esa vorágine no nos damos cuenta de que, a veces, nos perdemos cosas fantásticas que nada tiene que ver con eso. La amistad verdadera, la salud, el amor, el sentirnos bien, la paz interior. El plan que propone Medjugorje es encontrar esa paz interior que es el origen de toda paz, y que no nos las dan las cosas del mundo, como en realidad ya sabemos todos.

-¿Por qué deberíamos leer su libro y por qué deberíamos ir a Medjugorje?

-A Medjugorje no debe ir nadie. Medjugorje es una invitación a la que responder si uno quiere. Yo la recomiendo, porque he estado allí y a mí me ha encantado. Pero cada uno es libre de hacer lo que quiera. Aunque creo que es como que te inviten a una fiesta sorprendente y quedarte en casa viendo la tele.
Y el libro es algo parecido, una propuesta que hago al lector de disfrutar, de leer por el sano interés de conocer, nada más.

Son tantas las historias falsas y mal contadas que pululan sobre Medjugorje que te da pena que haya gente que se pueda perder una historia con conlleva tanto bien para las personas, en un momento en el que además, todos estamos muy necesitados de bien. Medjugorje realmente abre una ventanita en la tierra desde la que tal vez no se vea el cielo, pero sí que se puede oler. Tal vez no se vea, pero se huele. Y es una alegría. Puedo asegurar que este libro sorprende, tal vez no tanto por la valía de su autor, sino por lo asombroso al mismo tiempo que cercano de su historia. Está sucediendo ahora, y eso le hace al lector protagonista de ella.

Jesús García: “Las cartas de san Pablo son los mejores reportajes”

"La fe aporta al mundo las más grandes historias"

Camina con paso firme por la senda que trazó Vittorio Messori: la del periodista que indaga en los misterios de la fe. Ahí están sus incontables reportajes en ALBA y su primer libro, Medjugorje (Ed. Libros Libres), en el que da las claves de por qué desde 1981 más de 30 millones de personas han ido en peregrinación a ese pueblito perdido de Bosnia-Herzegovina.

-¿Se define como periodista católico?
-Digamos que soy un católico metido a periodista.

-Pero ¿es eso posible?
-¡Claro! La existencia de la Iglesia es un acontecimiento universal que parte de una noticia concreta. Y la proclamación de esa noticia es el más grande de los periodismos.

-O sea, que con las cosas de Dios pueden hacerse buenos reportajes.
-¿Buenos? ¡Los mejores!

-¿Por ejemplo?
-Las cartas de san Pablo. Son crónicas que, además de carga argumental, están llenas de viajes, de anécdotas, de aventuras…

-Y de contratiempos…
-A pesar de los cuales el periodista, en este caso san Pablo, con tal de proclamar la verdad, no se viene abajo.

-Habla de aventuras. ¿Es de los que piensa que no la hay más apasionante que la de la fe?
-Absolutamente. El de la fe siempre es un camino hacia lo desconocido (con certezas, sí, pero intangibles). Por eso la fe ha aportado -y sigue aportando- al mundo las más grandes historias; historias que, además, son verdaderas, no fabuladas.

-Incluye, supongo, las de conversión. ¿Por qué a unos les suceden y a otros no?
-La llamada a la conversión es universal. Pero hay personas que se cierran tanto que Dios tiene que buscarles un camino específico.

-Específico y, a veces, increíbles. ¿Cómo dar por verdadera una historia así?
-Juzgando por los frutos. Conocí a un tipo que de los dieciocho a los veinticinco fue el rey del narcotráfico en Frankfurt. Hoy, quince años después, y tras una serie de avatares, es sacerdote católico y utiliza su experiencia de dolor y de cruz para sacar a gente del pozo de la droga.

-Otro testimonio.
-El del hombre que tenía planeado viajar a Cuba, en plan turista sexual. Al llegar a Barajas, se dio cuenta de que la agencia de viajes le había engañado. La compañía aérea, para solucionarlo, le metió en un avión rumbo a los Balcanes.

-¿Y?
-Acabó en Medjugorje, una pequeña aldea católica rodeada de musulmanes, al sur de Bosnia-Herzegovina. Allí se convirtió al catolicismo.

-En Medjugorje, dicen, se aparece la Virgen desde 1981. La Iglesia estudia el caso. Hacer eso en el siglo XXI, ¿no es dar argumentos a los que tratan de ridiculizar a los católicos?
-Las apariciones marianas no son invento de la Iglesia, sino intervenciones de Dios. Cuando la Iglesia estudia una no es ella la que queda a los pies de los caballos, sino sus enemigos.

-¿Por qué?
-Porque ¿y si la ciencia se agota sin explicar el fenómeno? ¿Qué harán los que ridiculizan a la Iglesia? ¿Plegar velas? ¿Convertirse?

-Fátima, Lourdes, Banneux… ¿No le llama la atención que María elija para aparecerse destinos tan poco turísticos?
-Cuando se quiere dar difusión a algo, lo normal es ir a las televisiones, dar una rueda de prensa en Naciones Unidas, montar un numerito en Las Vegas. ..

-¿Qué quiere decir?
-Que para hacerse hombre, Dios eligió el último pueblo de la última provincia romana: Belén. ¡Y en un tiempo en que no existía Google Maps!

-O sea que…
-Es la forma que Dios tiene de actuar. Cuando el Señor irrumpe en la Historia, quiere dejar claro que es Él quien lo hace, no los hombres los que le obligan.

-Y para tener un encuentro personal con Cristo, ¿es necesario peregrinar?
-¡En absoluto! A Cristo lo puedes encontrar en una persona, en un movimiento de la Iglesia, en una situación trágica, en un momento dulce… Él está detrás de todas las esquinas de la vida.

-Hablamos de peregrinación. Defínala.
-Ejercicio espiritual y físico que conlleva disposiciones interiores y exteriores.

-O sea, que no es un viaje.
-Sí, pero no uno cualquiera. El destino final está más dentro que fuera. El peregrino se pone en camino para detenerse en lo importante de sí mismo.

-¿Algún consejo?
-No buscar satisfacer tus anhelos materiales ni tu ego, tener la mente abierta, abandonarte en manos de Dios, dejarle hacer… Sólo así actuará en nosotros; si no, seremos turistas, no peregrinos.

-Conclusión.
-Peregrinar es darle la oportunidad a Dios de demostrarte en pocos días lo que puede hacer por ti en toda tu vida.

Presentación del libro ‘Medjugorje’ en Madrid

viernes, junio 26, 2009

Cinco hijas monjas


Han tenido que soportar la incomprensión de muchos, pero hoy pueden volver la vista atrás y dar gracias a Dios por una vida matrimonial y familiar plena. En la Seguridad Social, quisieron convencerles para someterle a ella a una operación de ligamiento de trompas, y les echaron, al insulto de integristas. Muchos tampoco entendieron que permitieran a su hija Esther hacerse monja de clausura... Éste es el testimonio-oración que ofrecieron el matrimonio Ripoll, del Camino neocatecumenal, y su hija Elena, durante la celebración del Corpus Christi en Madrid presidida por el cardenal Rouco

Inma: Cuántas veces te he preguntado: «¿Qué quieres? ¿Por qué nos envías tantos hijos? ¿Por qué el paro? ¿Por qué el cáncer del niño?» ¡Qué difíciles fueron los embarazos de los siete! Cinco nacieron por cesárea. Y cada uno venía con un sufrimiento añadido, porque nos atacaban: en la familia, en el trabajo... Incluso en ambientes que se llaman cristianos, nos atacaban los médicos...

Jano: Señor, en cada nuevo embarazo había médicos que me trataban como si fuera un asesino, y me preguntaban: «¿Otra vez por aquí? ¿Pero usted qué es lo que quiere, matar a su mujer?» Y nos echaron de la Seguridad Social porque nos negamos a firmar un papel autorizándoles a ligar las trompas a Inma. Nos llamaron integristas y no sé cuántas cosas más. Al final, acudimos a un ginecólogo con sentido cristiano, y decidimos seguir Tus planes, aunque -perdónanos, Señor- a veces tampoco nosotros los entendíamos. Seis chicas y, por último, un chico. No me los esperaba, y me asombraban Tus planes.

Inma: Nuestros hijos fueron creciendo. Los problemas de pañales se convirtieron en rebeldía. Una de nuestras hijas, Esther, cuando estudiaba Enfermería, pasó por unos momentos difíciles. Le aconsejamos que fuera unos días de descanso a la hospedería de un convento de clausura. Antes de irse, nos dijo que iba con la intención de demostrar a las monjas que Dios no existía: ¡que Tú, Señor, no existías! Y pocos meses después, no sólo te encontró, sino que decidió hacerse monja y entrar en el convento de las clarisas de Lerma.

Jano: ¡Y se montó de nuevo el escándalo! «¿La vais a dejar ir, ahora que está en la plenitud de la vida? ¿Estáis locos?» Pero aunque a mi mujer y a mí nos costaba mucho, nosotros sabíamos, Señor, que ésa era una nueva forma que tenías de bendecirnos. Año y medio después, Esther tomó el hábito.

Inma: Ese día, durante la ceremonia, mis hijas Raquel y Berta encontraron la respuesta. Pusieron nombre al anhelo más profundo de su corazón y decidieron seguir el mismo camino. Y tras el discernimiento oportuno, poco tiempo después, ya teníamos tres hijas monjas de clausura. ¡Se dice pronto, Señor! Nuestra hija Inma estaba en Uruguay, haciendo un voluntariado, y se iba enterando de todo esto por teléfono. Volvió para la entrada de Raquel en el convento..., y su corazón reconoció que también ése era su sitio. Pidió consejo espiritual, y un sacerdote le dijo: «Lo mejor es que te vayas a tomar el Sol». Ella entendió, y se fue a tomar el Sol ante el sagrario, donde estás Tú, el Sol del mundo, el que da la verdadera luz, el calor y el color a nuestras vidas.

Jano: Y también decidió ingresar en el convento. Esto parecía de risa. ¡Cuatro hijas monjas de clausura! Y más incomprensión a nuestro alrededor. ¡Cuántas horas pasamos frente a Ti, en la Eucaristía! Han sido años muy duros, vividos también con mucho gozo. Pero no acaba ahí la cosa. Nuestra hija Elena ha terminado, la semana pasada, la carrera de Magisterio Infantil, y el sábado que viene ingresa en el convento. Al final, nos vamos a quedar con la parejita, con Mar y con Alejandro, que están aquí hoy dándote las gracias.

Inma: Señor, nos cuesta mucho, pero nos sentimos profundamente agradecidos por el don maravilloso de tener 5 hijas entregadas a Dios. Sabes que éstos no eran nuestros planes. Queríamos que se casaran y soñábamos con tener un montón de nietos. ¡Pero son las mujeres más felices del mundo! Llama la atención. María nos enseña a entregártelas de nuevo todos los días.

Jano: Y ahora, Señor, ¿qué hacemos con la furgoneta? ¿Qué hacemos con la casa, que antes era pequeña y ahora se nos ha quedado tan grande? Pero dice el salmo: Me encanta mi heredad, ¿cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?

«Que muchos jóvenes te digan Sí»

A una semana de entrar en el convento, sólo puedo decirte lo mismo que mis padres: ¡gracias! Gracias por haberte fijado en mí, a pesar de haberte negado tantas veces. Te agradezco de corazón los padres que me has dado y la fe que me han transmitido. Sé que vas a cuidar muy bien de ellos y de mis dos hermanos Mar y Alejandro. Bendícelos siempre. En esta tarde del Corpus, te pido, Señor, por todos los que están sufriendo las consecuencias de la crisis económica y moral que estamos sufriendo. Cuánto dolor, cuánto paro, cuántas situaciones difíciles. Te pido también especialmente por las jóvenes y los jóvenes a los que quieres tocar el corazón; para que, ante el miedo de la llamada, sean valientes y respondan con generosidad a la vocación, a tu grito de Amor. Que sean muchas y muchos los que te digan Sí.
Elena Ripoll

Alfa y Omega

lunes, junio 22, 2009

Vigilia con motivo del 90 aniversario de la Consagración de España al Corazón de Jesús



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Resumen de la Vigilia con motivo del 90 aniversario de la Consagración de España al Corazón de Jesús. Gentileza de www.populartv.net