sábado, septiembre 26, 2009

Domingo XXVI B del Tiempo Ordinario




Marcos 9, 38-43. 45. 47-48
En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús:
«Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.» Jesús respondió: -«No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»

miércoles, septiembre 23, 2009

Whitney Houston combate con fe para no recaer en la droga: «Rezo y se va»


Lo tuvo aparentemente todo en su carrera artística. El éxito arrollador le llegó con «El guardaespaldas», pero también la arrastró hacia la mayor degradación personal. Ahora, con un nuevo disco, renace de sus cenizas. Ha recuperado la fe de sus años de niña y lucha, rezo a rezo, contra sus adicciones pasadas. Es Whitney Houston.


La cantante estadounidense Whitney Houston ha resurgido de sus cenizas, como el ave Fénix. Y tiene muy claro a quién le debe haber logrado salir de una tortuosa vida que le llevó, desde el éxito arrollador cosechado con la película «El guardaespaldas» a malgastar su vida entregada a las drogas, hasta el punto de ser fotografiada en los más oscuros callejones consumiendo las sustancias más perniciosas.

Ahora presenta un nuevo disco, que le permitirá mostrar la voz que forjó en el coro de la iglesia evangélica en el que cantaba, bajo la dirección de su madre, hasta que un cazatalentos la descubrió en 1983.

Hace unos días, en el famoso programa de Oprah Winfrey, la cantante aseguró que superó sus peores momentos  con la fuerza de Dios, aunque reconoció que las tentaciones de consumir droga le siguen llegando. Pese a todo, se ha mostrado convencida de poder superarlo definitivamente: «Me lleva un minuto olvidarme de eso, rezo y se va».

Porque Whitney Houston, ante todo, ha recuperado una serie de valores que había arrinconado por el tsunami de fama y supuesto glamour de su anterior carrera musical, e la que ha cosechado cientos de premios, entre ellos los más importantes. Los valores de aquella adolescente piadosa que alababa a Dios en el coro de la iglesia con su voz. Voz que nacía del alma. Puro soul.

RL

jueves, septiembre 17, 2009

domingo, septiembre 13, 2009

La Exaltación de la Santa Cruz


Comentario de don Luis de Moya al Evangelio de la Misa de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

jueves, septiembre 10, 2009