
O admirabile commercium:
Creator generis humani,
animatum corpus sumens,
de Virigine nasci dignatus est:
et procedens homo sine semine,
largitus est nobis suam deitatem.
MOZAMBIQUE
El 6 de noviembre fueron asesinados en la región de Tete (Mozambique) el jesuita brasileño P. Waldyr dos Santos y la voluntaria portuguesa Idalina Neto, de la Asociación Laicos para el Desarrollo. Es el quinto ataque a una misión católica que se produce en la región de Tete en lo que va de año.
Niños de la calle o zabbaleen atendidos
por una misionera en un barrio de El Cairo
El jesuita brasileño de 69 años, P. Waldyr dos Santos, y la voluntaria de la asociación portuguesa “Laicos para el Desarrollo” Idalina Neto Gomes, de 30 años, fueron asesinados el 6 de noviembre, de madrugada, en Angonia, en la provincia mozambiqueña de Tete. Muy temprano por la mañana, un grupo de hombres armados entró en la residencia de los jesuitas sorprendiendo a los misioneros en sus habitaciones. Cuando los asaltantes pidieron dinero, el P. Waldyr dos Santos se resistió y, sin mediar palabra, los asaltantes dispararon contra él causándole la muerte e hiriendo a otros dos misioneros: el P. Mario de Almeida, también brasileño, y el Hno. José Araújo de Andrade, mozambiqueño de 76 años. Acto seguido, los bandidos se dieron a la fuga.
En la misión se encontraban también algunos voluntarios de la asociación portuguesa “Laicos para el Desarrollo”. Idalina Neto, una laica de esta asociación, intentó huir, momento en el que uno de los asaltantes la agredió con un cuchillo, causándole también la muerte. Cuando llegó la policía, los bandidos ya se habían ido llevándose dinero en metálico y uno de los vehículos de la comunidad.
La Congregación para la Evangelización de los Pueblos difundió un comunicado del P. Carlos Giovanni Salomão, superior regional de los Jesuitas en Mozambique, en el que afirma que “es justo aclarar que la muerte del P. Waldyr y de Idalina no se trató de ninguna manera de un ajuste de cuentas, como han dado a entender algunos medios de comunicación. Se trató de un acto brutal dirigido a intimidar y desestabilizar las instituciones religiosas en la provincia de Tete, y específicamente las obras que la Compañía de Jesús está desarrollando a favor de la población de Angonia, sobre todo en el terreno de la evangelización, de la educación, de la salud y de los proyectos sociales que se orientan al desarrollo y al bienestar de esa población que tanto ha sufrido”.
El P. Carlos Giovanni Salomão recuerda que “la Compañía de Jesús tiene una larga historia de comunión con la población del altiplano de Angonia, alternando momentos de profunda alegría con otros de profunda tristeza. Siempre nos hemos preocupado de conservar la fidelidad y el respeto por la cultura de la población local. Es justo afirmar que los cristianos siempre han reconocido y correspondido en todo momento a nuestras intervenciones”. “Así, añade el superior de los jesuitas, no nos dejaremos intimidar por un acto cobarde y violento”. Y solicita: “a todos que colaboren con el Gobierno de la República de Mozambique para detener esta oleada de violencia que devasta el país”.
Solamente en la provincia de Tete, se han producido este año cinco ataques contra casas e instituciones religiosas. Además de los jesuitas, han sido asaltados y atacados los misioneros combonianos y las Hermanas de San Vicente de Paúl, aunque en los ataques anteriores no se había tenido que lamentar ninguna muerte.
Para el P. Carlos, “hay una pregunta que preocupa a nuestros corazones y es el porqué de esta violencia contra los religiosos sólo en esta provincia”. El comunicado concluye con la esperanza de que “la sangre del P. Waldyr y de Idalina ayude a producir frutos espirituales que sólo Dios Padre puede hacer brotar con su inmensa generosidad y misericordia”.
De izquierda a derecha, Cheng Qian (padrino), Guanghua Yang y José Alviar (sacerdote). Foto: Manuel Castells
“Cuando llegué a Pamplona para comenzar el doctorado no profesaba ninguna religión, sólo pensaba en trabajar y ser el mejor en mi especialidad. Aquí he comprendido que esto no es suficiente y que la ciencia adquiere su sentido más pleno con la fe”, explica Guanghua Yang.
Este investigador chino de la provincia de Anhui llegó en 2002 al área de Terapia Génica y Hepatología del Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra para realizar el doctorado. Con 26 años, y tras finalizar su estancia en el CIMA, decidió celebrar su bautismo el 12 de septiembre, ocho días después de la defensa de su tesis. “Donde vivía en China los niños no reciben educación religiosa. Ha sido aquí, gracias a la ayuda de mis amigos católicos, con quienes he mantenido charlas muy interesantes, cuando he comprendido que nuestra existencia va mucho más allá de lo meramente material”, aclara el científico.
En este sentido, afirma que su personalidad ya no es la misma desde que tomó contacto con la fe cristiana: “Mi abuelo murió de cáncer. Este hecho traumático me llevó a dedicarme a la investigación sobre esta enfermedad, para lo que vine a Pamplona tras graduarme en la Shanghai Fisheries University, en China”. Recuerda que su objetivo entonces consistía sólo en ser el número uno, de modo que trabajaba horas y horas sin descanso “hasta que mis compañeros del CIMA me enseñaron que un ambiente laboral exigente y humano era posible”.
Terminar con el cáncer de hígado
Guanghua Yang investiga en el área de Terapia Génica y Hepatología. Foto: Manuel Castells
La base de su tesis doctoral, defendida el pasado 4 de septiembre, consiste en la síntesis de una molécula o vector viral que mejora los actuales tratamientos contra el cáncer de hígado al facilitar el transporte, al interior del cuerpo humano, de proteínas anticancerígenas. “En un curso que realicé en París en 2004 supe que sólo 15 personas en el mundo trabajamos con esta técnica, y yo soy el único chino”, apunta. “Precisamente en mi país, miles de personas mueren al año por esta causa y ahora mi postura católica me empuja a regresar allí para tratar de luchar contra ella”.
De este modo, dos días después de su bautismo se marchará a la ciudad de Shanghai, donde empezará el posdoctorado en la misma especialidad. También allí podrá cuidar a sus padres, que residen cerca. “Antes no le daba tanta importancia a la familia, ni a la relación con los demás”. La religión le ha hecho entender, según explica, la importancia de dar y recibir. Por eso le gustaría exportar a su país las pautas de trabajo de la Universidad de Navarra, “donde se dispone de medios, se contagia la alegría de hacer lo que nos gusta y se obtienen resultados”, concluye.
Como una promesa eres tú, eres tú,
como una mañana de verano,
como una
sonrisa eres tú, eres tú,
así, así eres tú.
Toda mi esperanza
eres
tú, eres tú,
como lluvia fresca en mis manos,
como fuerte brisa
eres tú,
eres tú,
así, así eres tú.
Eres tú como el agua de mi
fuente,
eres tú el fuego de mi hogar,
algo así eres tú,
algo así
como el
fuego de mi hogera
algo así eres tú,
mi vida, algo así eres
tú
Como un poema eres tú, eres tú,
como una guitarra en la noche,
todo mi horizonte eres tú, eres tú,
así, así eres tú.
Eres tú
como el agua de mi fuente,
eres tú el fuego de mi hogar,
eres tú
como el
fuego de hoguera
eres tú el fuego de mi hogar. (bis)