viernes, mayo 22, 2009

¡Gracias, Santo Padre!

Este artículo de Mons. Martínez fue publicado en la Revista Fiesta junto a una síntesis del Comunicado de la Conferencia Episcopal Regional de África Occidental (CERAO), cuyo documento completo pueden encontrar a continuación del artículo del Arzobispo de Granada.

Los dos hechos que siguen me han sido contados por sus protagonistas.

En un país de América Latina, una médico, ginecóloga, premiada como la mejor médico del país por el gobierno de su nación, ha dedicado parte de su vida profesional a impartir un programa de educación afectiva y sexual a adolescentes y jóvenes. Es un programa con una duración de seis meses, y un trabajo semanal a lo largo de ese período. El programa consiste en dar a conocer con detalle suficiente a los jóvenes (ellos y ellas) el funcionamiento del cuerpo humano en relación con la sexualidad y con el afecto. Con detenimiento y cariño, por ejemplo, se les acompaña a las muchachas a conocer sus ciclos reproductivos, y a todos a descubrir la belleza de la sexualidad y su funcionamiento, a reconocer el misterio que somos y lo bien que Dios nos ha hecho. Es un programa magnífico, creado por una médico norteamericana (una religiosa) que ha trabajado muchos años como ginecóloga en Pakistán y en Bangladesh.

Nuestra médico de América Latina estaba impartiendo su programa en un colegio de la capital de su nación al que asistían las hijas del ministro de Educación. Un día, en el entreacto de un teatro, coincidieron el ministro y la médico. Fue el ministro quien vio a la médico, y se acercó a ella para felicitarla: “¡Doctora, qué alegría verla! ¡No se puede hacer idea de lo contentas que están mis hijas! ¡Vienen a casa y no paran de hablar de lo bonito que es su programa y del bien que les hace! ¡Enhorabuena!” El ministro siguió en esa vena por un rato, hasta que la médico le dijo: “También a mí me alegra, ministro, que sus hijas estén tan contentas, y que usted haya tenido la ocasión de ver el valor que tiene un programa planteado así. ¿Qué le parece si desde el Ministerio se permitiese que en los colegios públicos donde los padres lo pidieran —las hijas del ministro estudiaban, como es natural, en un colegio privado—, pudiéramos también dar el mismo programa?” “¡Ah! ¡Eso no, doctora! ¡Eso no puede ser! A unos pocos se les puede educar, pero al pueblo hay que darle preservativos”.

Vamos con la segunda:

En este caso era una médico norteamericana, que trabajaba en Ghana, en un centro de Atención Primaria. Había estado en la Conferencia Internacional de El Cairo sobre la Población y el Desarrollo, en 1994, y de retorno a América, antes de volver a su misión, pasó por España. Coincidimos en un acto, nos presentaron y estuvimos hablando un buen rato. En el centro donde ella trabajaba, en una zona sumamente deprimida —me dijo—, morían todos los días niños deshidratados a causa de una simple colitis, por falta de suero fisiológico, y por la ignorancia de las madres. Sin embargo, el centro estaba literalmente “lleno” —o tal vez sería mejor decir “invadido”— de cajas y cajas de preservativos que ciertas compañías americanas y europeas les enviaban gratis, hasta no saber qué hacer con ellos, porque ocupaban un espacio en el centro que no tenían, y que necesitaban para cosas más urgentes y más graves.

Cui prodest? ¿Quién paga el anuncio? ¿Qué visión del ser humano y de la vida —y de las distintas clases de seres humanos, y de vidas humanas— se esconde detrás de estas historias? ¿Quiénes, qué poderes y qué industrias, se benefician de la despoblación de África, y piensan ya sin duda en los futuros beneficios de sus inmensas riquezas y reservas naturales? Sin duda, los mismos que degradan sin cesar y sin límite nuestra propia humanidad y la dignidad de nuestro pensamiento cuando deciden —y nadie sería capaz de explicar racionalmente en virtud de qué poder—, promover entre nosotros la banalización absoluta del uso del cuerpo humano y del sexo.

Los mismos que deciden que el matrimonio —esa maravillosa y fragilísima realidad humana, o mejor, divina— no es un bien que necesita ser protegido. Los mismos que han decidido que a cualquier cosa —incluso constitutivamente estéril— se la puede llamar matrimonio, haciendo burla de los millones de personas de las que ellos viven, porque son quienes pagan como pueden sus impuestos, aunque ninguna de esas personas —absolutamente ninguna— haya nacido de esas uniones estériles. Los mismos que deciden que matar a un ser humano, siempre que no haya nacido y no tenga voz para gritar, ni acceso a los medios de comunicación para defender sus derechos, ni un sindicato que le defienda, es legítimo, con tal de que les convenga a alguno de los adultos implicados. Los mismos que están a punto de decidir “una salida” igualmente digna y honrosa “a favor” de quienes han dejado ya de producir, para que no sean una carga para la Seguridad Social. Los mismos que piden mil controles para obtener un antibiótico, pero dan a menores, sin que sus padres lo sepan, sin rechistar y sin comentario, y todas las veces que haga falta, una píldora abortiva cuyas consecuencias, absolutamente conocidas en caso de abuso, no se quieren decir, para que no quede rastro o huella alguna, para que nadie les pueda reclamar el día de mañana por este crimen contra la humanidad de nuestros adolescentes (y contra su salud mental, afectiva y corporal).

Lo que se silencia es el dato —perfectamente constatado— de que el uso masivo de los preservativos no ha detenido el sida en África, sino que lo ha propagado. Y se silencia el número de suicidios que se producen entre las mujeres que han abortado. Y se silencia la amargura infinita y el dolor en que viven la inmensa mayoría de las que se han creído que “eso” era un derecho, y no saben que sería mucho mejor que fuese un pecado, porque los pecados, todos los pecados, HAY quien los perdona, y quien nos ama y nos abraza y nos cura. Y se silencia que, según estadísticas oficiales, en Andalucía, la primera causa de muerte entre los adolescentes y jóvenes no son los accidentes de tráfico, sino el suicidio. Y como se silencia, nadie se pregunta por qué. No hace falta preguntarse, porque es obvio que vivimos en el País de las maravillas. Y estamos lanzados hacia el progreso. Desde luego, a toda velocidad. A tanta velocidad, que ya no podemos saber hacia dónde vamos, si hacia el progreso o hacia el abismo.

¡Qué difícil es no pensar en aquella escena de El tercer hombre en la que Joseph Cotten y Orson Wells mantienen una conversación en la noria del Prater de Viena! En aquella Viena destruida por la II Guerra Mundial, Orson Wells vendía de estraperlo penicilina adulterada, con terribles consecuencias para quienes la usaban, incluso cuando sobrevivían. Lo importante es mirar a los hombres de lejos, como desde lo alto de la noria, hasta que no sean más que puntitos... “Si te ofrecen veinte dólares por cada uno de esos puntitos que dejara de moverse, ¿cuántos crees que se resistirían? ... Y libres de impuestos, amigo, libres de impuestos...” Con un cinismo helador, Orson Wells continúa: “Los gobiernos lo hacen, ¿por qué no podríamos hacerlo nosotros?” La sociedad de los puntitos vistos de lejos, vistos en las estadísticas, es ya nuestra sociedad. La vida del hormiguero industrioso al servicio de los intereses económicos y políticos de los poderosos podría ser nuestro futuro. Lo más sarcástico, lo más esperpéntico de todo, es que parecemos dirigirnos hacia ese futuro tan alegres y confiados como unos párvulos a los que sus maestros llevan de excursión.



Lo que el Santo Padre ha dicho en África es, sencillamente, que tenemos necesidad de cambiar nuestra mirada sobre la sexualidad. Y también que tenemos necesidad de cambiar nuestra mirada sobre la enfermedad y sobre los enfermos. Dos verdades evidentes. Antes que ninguna otra reflexión acerca del derecho del Papa a hablar, o acerca de qué cosas puede o no puede, o debe o no debe hablar, lo que se impone recordar es, SOBRE TODO, QUE LO QUE HA DICHO EL PAPA ES VERDAD. Es verdad para África y es verdad para nosotros. Es verdad para todo el que no se resigne a que nuestra sexualidad, ni nada en nuestra vida, sea como en la vida de los animales. Es verdad para todo el que no esté dispuesto a resignarse a que su futuro sea formar parte, solidaria y alegremente, del hormiguero universal, controlado por esa nueva casta de Grandes Hermanos que se multiplica como las setas. Hay una forma más bella, mejor y más humana de vivir la sexualidad. Hay una forma mejor, más bella y más humana de afrontar nuestra fragilidad y nuestra miseria, nuestra enfermedad y nuestra muerte. ¡Gracias, Santo Padre, por tener el valor de decirnos la verdad, a nosotros y a nuestros hermanos africanos! ¡Gracias por reclamarnos a todos a una vida de primera clase, a una vida verdadera y plenamente humana! ¡Millones de hombres pedimos al Señor todos los días para que no se canse, para que no ceda, para que el Señor le sostenga y siga siendo libre!

† Javier Martínez
Arzobispo de Granada


COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL REGIONAL DE ÁFRICA OCCIDENTAL (CERAO)

Estamos todos sorprendidos y atónitos por el modo en el que una frase del Santo Padre, Benedicto XVI, sobre su primer viaje apostólico a África, ha sido completamente sacada de su contexto directo e indirecto para hacer de ella el hilo conductor de todas las transmisiones de la Rfi (Radio Francia Internacional) y de otros medios de comunicación franceses.

El colmo es el ocultamiento sistemático de todas las demás ideas expresadas en la entrevista y la minimización de todo aquello que el Santo Padre ha querido comunicarle a África como motivo de esperanza, tanto en Camerún como en Angola. Precisamente por esto, ¿acaso no está claro que es la Iglesia y su misión evangelizadora el motivo de la arremetida de los autores de oscuridad?

Nosotros, los obispos de la Conferencia Episcopal Regional de África Occidental (Cerao) hemos analizado los hechos y queremos declarar lo siguiente:

Demoler la moral es un crimen contra la humanidad
El SIDA no podrá ser aniquilado quebrando la fuerza espiritual y moral de los hombres, especialmente de los adolescentes y de los jóvenes, volviéndolos frágiles y convirtiéndolos en paquetes de deseo sexual sin los elementos reguladores previstos por el Creador.

Privar al niño, al adolescente y al joven de la preparación para el dominio del espíritu sobre el cuerpo y sobre los impulsos, la denominada educación sexual, es un crimen contra la humanidad. En este sentido, los eslóganes publicitarios y la distribución de preservativos no podrían ser otra cosa más que irresponsabilidad y crimen contra la humanidad.

Propósitos irreverentes, injuriosos y sacrílegos
Para nosotros africanos, el Papa es el padre de la gran Familia que es la Iglesia y, como tal, le debemos respeto y afecto. Según nuestro parecer, desde el mero punto de vista de nuestra cultura africana tradicional, por no hablar aún de la fe, es un sacrilegio que hijos e hijas de la Iglesia que se profesan católicos ataquen al Papa con vulgaridad, arrogancia e injurias, como se han permitido hacer algunos periodistas y personalidades francesas, españolas y europeas. Deploramos y condenamos estas declaraciones irreverentes e injuriosas.

El atentado post-moderno contra la verdad y sus consecuencias violentas sobre las relaciones humanas
Sin embargo no pertenecemos a una cultura sino por causa de la verdad más profunda de nuestra humanidad. Y la humanidad, que es común a todos, es única; se concreta en un cierto número de derechos y deberes inseparables de la dignidad de toda persona humana. Es absolutamente intolerable que un pequeño grupo de operadores de medios de comunicación – en ocasiones, por desgracia, africanos sin escrúpulos que se apuntan a la riqueza “sucia” de aquellos que han expoliado a sus propios pueblos-, se atribuya el derecho de deformar la verdad para presentarse a sí mismos como benefactores y responsables ante la situación dramática de nuestros hermanos y hermanas portadores del virus del SIDA, presentando al Santo Padre como un personaje ‘irresponsable’ y desprovisto de humanidad y así poder injuriarle e intentar atizar contra él a una masa de individuos que se consideran con el derecho de hablar de lo que no se han preocupado de conocer con precisión. Olvidan que, actuando de este modo, pierden crédito profesional, pues existe una diferencia fundamental entre crear noticias sensacionales y escandalosas e informar.

Deploramos y condenamos el atentado contra la verdad que es el pecado de nuestro mundo postmoderno, del cual derivan las graves heridas que la Santa Iglesia, nuestra Madre, está sufriendo cada vez más. ¿Qué mundo es éste en el que no se dedica tiempo a escuchar al otro, a escucharlo en profundidad, y se le hace decir lo que se quiere que diga? La sabiduría africana y la sabiduría bíblica, ambas fundamentadas sobre la escucha, quieren proponer otra visión del mundo.

Profunda unión de pensamiento y corazón entre Benedicto XVI y la Iglesia
Nosotros, los obispos africanos, damos las gracias de corazón al Santo Padre, que tiene tanta afinidad con nosotros, por nuestra comunión de pensamiento sobre la Iglesia y por nuestro compromiso común a favor de los pobres, de los heridos por la vida y de los pequeños.

¿Quién ignora que las palabras Iglesia, Casa (Familia) y Pueblo de Dios; Iglesia, Fraternidad Cristiana e Iglesia-comunión, las ha hecho suyas? Ha creído y viene trabajado en ellas desde hace tiempo, primero como joven teólogo y más recientemente como cardenal prefecto de Dicasterio. También nosotros creemos en ellas y estamos a pié de obra para edificar en África, la Iglesia - Comunión como Familia de Dios y Fraternidad de Cristo. El Papa ha venido a nuestra casa para confirmarnos en esta fe. Le estamos agradecidos por ello.

Iglesia en África, una Iglesia portadora de esperanza
Le agradecemos también el mensaje de esperanza que (el Santo Padre) ha venido a entregarnos en Camerún y en Angola. Ha venido a animarnos a vivir unidos, reconciliados en la justicia y la paz para que la Iglesia en África sea ella misma una llama ardiente de esperanza para la vida de todo el continente. Y le damos las gracias por habernos replanteado a todos, con delicadeza, claridad y agudeza, la enseñanza común de la Iglesia en materia de pastoral de los enfermos de SIDA.

Humanización de la sexualidad y don de sí-mismo a los enfermos de Sida
Nos anima a todos a vivir y a promover la humanización de la sexualidad y el don de la propia humanidad para estar junto a los hermanos y hermanas afectados por el Sida y ayudarlos, como la auténtica actitud responsable de los católicos ante los enfermos de SIDA y ante todos aquellos que aman auténticamente a los africanos golpeados por este mal. Acogemos su mensaje, que expresa asimismo nuestra propia postura. Y declaramos todos nosotros unidos a él:

“No se puede superar este problema del Sida sólo con eslóganes publicitarios. Si no ponemos en ello nuestra alma, si no ayudamos a los africanos, no se puede eliminar esta plaga con la distribución de preservativos: al contrario, así tomamos el riesgo de aumentar el problema”. Estas son las palabras de Benedicto XVI que un martilleo mediático se ha esforzado en disfrazar. Inutilmente.

Responsabilidad de los medios
Decir menos es despreciar al africano y mostrarse interesado en matar aquello que hay de auténticamente humano en el hombre negro, cuyas tradiciones, por ejemplo, atribuyen gran valor a la castidad que se verifica en el matrimonio. Deploramos y condenamos esa pretendida responsabilidad respecto del hombre negro, que no tendría otra solución que la mecánica ante un problema tan vital como es la sexualidad para todos los hombres, también para el africano. La responsabilidad de los medios de comunicación es grande; no deben evadirla: corremos el peligro de perder algo fundamental para el ser humano.

No al pensamiento por poderes
Finalmente, afirmamos que los africanos son capaces de pensar por sí mismos, tanto sobre los problemas que les afectan como sobre aquellos que afectan a toda la humanidad. Deploramos y denunciamos el crimen que tiene su origen en los tiempos en los que nuestros hermanos y hermanas eran tratados como mercancía y como “bienes muebles” (Código Negro, art. 44) y que hoy consiste en obstinarse en pensar por nosotros, en hablar por nosotros, a actuar por nosotros, porque sin duda, no se nos considera capaces de hacerlo por nosotros mismos.

Quizá se diga que se ha confiado hábilmente a los operadores de medios de comunicación africanos el trabajo indecente de hacer de juglares para divertir al mundo y convertir a África en objeto de doble compasión: no sólo material sino también moralmente.

Pero no son estos africanos que ignoran las estructuras antropológicas más sólidas y los valores morales más firmes de África los únicos que ostentan autoridad para hablar en nombre del continente. Nosotros, obispos de la Iglesia católica del área Cerao, exigimos que se deje de pensar en lugar nuestro, de empujar a los africanos de la calle a hablar en nombre de África y de divertir al público a costa de nuestros pueblos.

Exigimos que para hablar de África, se respeten los valores fundamentales, sin los que el hombre no es ya hombre, y que se encuentran sintetizados en la dignidad de todo hombre, creado a imagen de Dios. Retomando el Concilio Vaticano II, ratificamos que “la criatura sin el Creador simplemente se desvanece”.

Agradecemos al Santo Padre el haber hecho del Dios del Amor y de la fe en él la más importante prioridad de nuestro tiempo. Justamente por el espejismo de que pueda haber otra prioridad se ha creado esta situación paradójica y violenta de pretender responsabilizarse de nosotros, saqueando lo más vital que tenemos: nuestra relación de fe, esperanza y amor con el Dios vivo, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, y nuestra vida moral.

Abidjan, 7 de marzo de 2009.

Cardenal Théodore Adrien Sarr
Presidente de la Cerao
Publicado en L’Osservatore Romano, 18.04.2009, p. 2

El Papa invita a los jóvenes a dar testimonio a través de Internet

sábado, mayo 16, 2009

Angelus Domini



Angelus Domini nuntiavit Mariae et concepit de Spiritu Sancto

Ecce ancilla Domini. Fiat mihi secundum verbum tuum.

Et verbum caro factum est et habitavit in nobis.

Ora pro nobis, Sancta Dei Genetrix, ut digni efficiamur promissionibus Christi

Oremus. Gratiam Tuam, quaesumus, Domine, mentibus nostris infunde, ut, qui angelo nuntiante, Christi, filii Tui, incarnationem cognovimus, per passionem Eius et crucem ad resurrectionis gloriam perducamur. Per Eundem Christum, Dominum nostrum. Amen.

Regina coeli




Regina coeli, laetare, alleluia.
Quia quem meruisti portare, alleluia,
Resurrexit, sicut dixit, alleluia.
Ora pro nobis Deum, alleluia.


Reina del cielo, Alégrate, aleluya.
Porque el que en tu seno llevaste; aleluya.
Resucitó, como dijo; aleluya.
Ruega a Dios por nosotros; aleluya.

miércoles, mayo 13, 2009

Nosotros también estamos contigo





Imágenes del Papa Benedicto XVI: visitas a algunos países, encuentros con jóvenes, necesitados y enfermos.

viernes, mayo 08, 2009

I pray the Rosary. Do you?

Ave Maria



Ave Maria, gratia plena,
Dominus tecum,
benedicta tu in mulieribus,
et benedictus fructus ventris tui Iesus.
Sancta Maria mater Dei,
ora pro nobis peccatoribus,
nunc, et in hora mortis nostrae.
Amen

martes, mayo 05, 2009

miércoles, abril 22, 2009

lunes, abril 20, 2009

domingo, abril 19, 2009

De la Televisión a la marcha por la vida pasando por Medjugorje

http://es.sevenload.com/im/YXs4thR/450x450/tn
Pilar Soto es la joven de la coleta rubia que está al lado de la religiosa: en Medjugorje

Pilar Soto es uno de esos rostros familiares en televisión, una chica guapa, simpática y con talento, que, desde muy joven, decidió que era feliz subida a un escenario, ya fuera tocando el piano, dando las campanadas de fin de año, o co-presentando alguno de los programas que la lanzó al estrellato, como El Gran Prix o Mamma mía. Cualquiera podría pensar que la suya sería una vida llena de amistades y fiestas de la farándula, pero nadie sabía que la realidad era muy diferente: «El tipo de vida que llevaba -explica para Alfa y Omega- me llevó a vivir hasta en 7 países distintos.

La falta de raíces, a causa de tantos viajes, el hecho de que nunca nadie estuviera esperándome al volver, me resultaba durísimo. Siempre estaba sola, siempre estaba vacía, no tenía amigos, no tenía a nadie. Comenzaron a sucederme una serie de circunstancias muy dramáticas, y caí en algo terrible que se llama bulimia. La bulimia me llevó a la anorexia, y de ahí al alcohol y las drogas. Sufrí varias sobredosis, pero yo seguía trabajando, perdí muchísimo peso, y no se lo contaba a nadie. Sé que estoy viva de milagro. Caí en un pozo sin fondo, donde no tenía lo más importante, que es Dios. Yo siempre digo: A mí Cristo no me tiró de un caballo, sino de un plató de televisión».

El principio del fin comenzó a raíz de su participación en La Isla de los famosos. Era el día 3 de julio de 2004: «Salí del plató dando tumbos, cogí un taxi, y a mitad de camino le dije al taxista: Señor ayúd... Lo siguiente que recuerdo era que estaba en el Hospital de la Princesa, llena de tubos. Un médico me dijo: Lo sentimos muchísimo, señorita Soto, pero no podemos hacer más. ¿A quién hay que llamar? Intenté decirles que me cortaran una pierna, que hicieran lo que fuera pero que me salvaran. El pánico y el miedo que sentí en ese momento era indescriptible. Sabía que me estaba muriendo. En ese momento, llamé a Cristo, y con los ojos de mi alma vi su rostro. Estaba todavía en la cruz, lloraba. Y pensé: Dios mío, ¿qué he hecho? Perdóname, Señor. Así no, Señor, no es mi hora, ahora entiendo que nada justifica haber atentado contra el cuerpo que me has dado, donde reside mi alma. Dame una oportunidad, déjame demostrarte que te amo».

Y éste fue el principio de un largo caminar, donde Pilar experimentó el amor de Dios de una forma radical, lo que le ayudó a comenzar desde cero una nueva vida, con una misión muy especial: comunicar la Buena Noticia al mundo entero. Hoy, Pilar es franciscana seglar y, además de trabajar en el canal de televisión Intereconomía, dedica su tiempo y sus conocimientos en el mundo del espectáculo para dar testimonio de su fe y promocionar y presentar actividades como la Marcha por la Vida, del pasado día 29 de marzo, o como hará con el Encuentro Nacional de la Infancia Misionera, el próximo 2 de mayo, en Madrid.


Leído en alfa y omega

jueves, abril 16, 2009

sábado, abril 11, 2009

viernes, abril 10, 2009

La roca fría del Calvario



Se oculta en negra nube
Por un sendero solitario
la Virgen Madre sube.
Camina,
y es su cara morena
flor de azucena
que ha perdido el color.
Y en su pecho, lacerado,
se han clavado
las espinas del dolor.
Su cuerpo vacilante
se dobla al peso de la pena;
pero sigue adelante.
Camina,
y sus labios de hielo
besan el suelo,
donde brota una flor
en cada gota de sangre
derramada
por Jesús el Redentor.
Sombra peregrina,
emblema del amor hecho luz,
camina,
camina ligera
que el Hijo la espera
muerto en la Cruz.
¡Mujer y Madre!
De todo lo del mundo,
lo más sagrado.
Desde una loma del sendero,
la Virgen, caminante,
ve la silueta del madero
y al Hijo agonizante.
Y llora
Su callado tormento
con un lamento
que no puede vencer.
Es el grito desgarrado
arrancado
a su carne de mujer.
Divina estrella,
sobre la huella
del humano dolor,
triste camina, camina llorosa
la Madre Dolorosa
del Redentor.

viernes, abril 03, 2009

Benoîte Rencurel, nueva venerable


Nuestra Señora de Laus, nueva aparición reconocida por la Iglesia

Apareció a Benoîte Rencurel por 54 años

El 4 de mayo la Iglesia reconoció, después de siglos, las apariciones de la Virgen María (Nuestra Señora de Laus o Notre-Dame du Laus) a Benoîte Rencurel, ocurridas entre 1644 y 1718 en Laus, en los altos Alpes franceses. Aunque el caso estaba bien documentado desde el principio, debido a las guerras fue postergado el trámite de aprobación por el Vaticano.

Los hechos

Benoîte era una pastora que trabajaba cuidando el rebaño de una señora. Nació el 16 de setiembre de 1647en Saint-Étienne d'Avançon; su padre falleció cuando tenía 7 años. Nunca aprendió a leer ni escribir y su única instrucción era el sermón de la misa dominical. Un día de mayo de 1664, mientras rezaba el Rosario, ve a una hermosa señora sobre un peñasco, que lleva de la mano a un niño de belleza singular. "¡Hermosa señora! —le dice—, ¿Qué está haciendo ahí arriba? ¿Quiere comer conmigo? Tengo algo de pan bueno, lo remojaríamos en la fuente". La señora sonrió, pero no le dijo nada. "¡Hermosa señora! —insiste Benoîte— ¡Podría darnos por favor a ese niño, que tanto nos alegraría?". La señora sonríe, toma a su niño en brazos y desaparece en una cueva.

Durante cuatro meses, la señora se muestra todos los días, conversando con gran familiaridad con la joven, educándola para su futura misión. Benoîte cuenta sus visiones a la dueña del rebaño, quien no le cree, pero una mañana la sigue en secreto hasta el pequeño valle de Fours. Una vez allí, no ve a la señora, pero oye las palabras que ésta dirige a Benoîte. La aparición le pide que advierta a la dueña del rebaño de los peligros que corre su alma: "Tiene una mancha en la conciencia. Que haga penitencia". Afectada por aquello, ésta se corrige, vuelve a frecuentar los sacramentos y vive el resto de sus días muy cristianamente.

El 29 de agosto pregunta a la visitante cómo se llama, y ella le responde: "Mi nombre es María". Durante el invierno de 1664-1665, Benoîte sube hasta Laus muy a menudo, donde ve cada vez a la Virgen, quien le recomienda "rezar continuamente por los pecadores". La noticia de las apariciones se propaga entre los aldeanos, gracias a las veladas de las noches de invierno.

Gap Laus St Ethienne
Laus en Francia

El 18 de septiembre de 1665, cuando Benoîte tiene dieciocho años, las apariciones y la peregrinación son reconocidas oficialmente por parte de la autoridad diocesana y, a partir del otoño de ese año, empieza la construcción de una iglesia para poder acoger a los peregrinos, que cada vez son más numerosos.

Nuestra Señora se revela en Laus como reconciliadora y refugio de los pecadores, y por eso aporta señales para convencer a éstos de la necesidad de convertirse; entonces dice a la pastora que el aceite de la lámpara de la capilla (que arde ante el Santo Sacramento) obrará curaciones en los enfermos que se lo apliquen, si recurren con fe a su intercesión.

Benoîte tomó en serio la misión y se convierte en laica misionera dominica, pues abraza la Orden de Predicadores como terciaria y virgen consagrada, funda el santuario de Nuestra Señora de Laus y se dedica a la acogida y preparación de los pecadores para que reciban el sacramento de la penitencia. A la vez, recibe el carisma del conocimiento de conciencias (consiste en conocer los pensamientos, intenciones y deseos de las personas, como lo tenía San Pío de Pietrelcina), don que emplea en las conversiones y anima con frecuencia a los dos sacerdotes adscritos al santuario a recibir a los peregrinos con dulzura, paciencia y caridad, empleando una bondad especial para con los más pecadores a fin de animarlos al arrepentimiento.

Además de las apariciones marianas, Benoîte apreció apariciones de ángeles, santos y de Jesús. Los testigos describieron a Benoîte como una mujer de personalidad sólida, llena de buen sentido y confianza total en la Virgen María.

La Virgen le pide que amoneste a las mujeres de vida escandalosa y que les pida que se vistan con recato y practiquen la modestia, especialmente, a las que cometen aborto, a los ricos injustos o perversos, a los sacerdotes y religiosos infieles a sus compromisos sagrados.

Entre 1669 y 1679, se le aparece Jesús cinco veces, se le revela en un estado de sufrimiento. Un viernes de julio de 1673, Jesús ensangrentado, le dice: "Hija mía, me muestro en este estado para que participes de los dolores de mi Pasión". La visionaria falleció el 28 de diciembre de 1718.

Conversiones y curaciones

En vida de Benoîte el santuario de Nuestra Señora de Laus se hizo conocido, hoy recibe a más de 120 mil peregrinos al año. En la época, las autoridades eclesiásticas dudaban de los hechos, hasta que el vicario general de Embrun, Antoine Lambert, investiga y es testigo de la curación de una mujer de 22 años, afectada por parálisis por seis años, quien en la noche del 18 al 19 de abril de 1665, estando en su cama siente que puede mover las piernas. En la mañana corre a la misa que celebraba Lambert, quien exclama: “¡El dedo de Dios está acá! ¡El dedo de Dios está acá!”

Las primeras curaciones de Laus comprendían tanto a adultos como a niños, entre las que destacan graves deficiencias visuales, sanadas al aplicar el aceite de la lámpara del santuario.

Benoite Rencurel
Benoîte Rencurel

En la actualidad las curaciones físicas y espirituales con el aceite siguen sucediendo. En el 2000, una señora belga estaba afectada por una grave hernia discal prominente y la iban a operar de urgencia, a lo que respondió: “No doctor, no me opere, María me va sanar!” El cirujano sonrió y le dijo con ironía: “¿Todavía cree en milagros?” —“Sí doctor”—, respondió; tras cuatro meses, al ver que no regresaba, el cirujano la llama para pasarla por un escáner y se sorprende de la sanación. “¿Doctor, ahora cree en los milagros?”, preguntó, a lo que el médico respondió: “Sí señora, lo que usted tenía sólo era curable con cirugía”.

Tras la muerte de Benoîte, el santuario prosiguió como la Virgen anunciara, ella había dicho que las osamentas de Benoîte harían milagros y que los enfermos vendrían de todas partes a obtener curación. “He elegido este lugar para la conversión de los pecadores”, había dicho la Virgen, mientras que un ángel había dicho: “Laus es obra de Dios, ni hombre ni demonio, con toda su malicia y rabia, podrán destruir, pues subsistirá siempre floreciendo, hasta el fin del mundo hará grandes frutos por todas partes”.

Las conversiones de los pecadores son numerosas, los religiosos evidencian en Laus confesiones de una rara calidad. En 1854, monseñor Depéry obtuvo de Pío IX autorización para coronar la estatua de Nuestra Señora de Laus, en ceremonia del 23 de mayo de 1855. El 18 de marzo de 1894, al santuario le fue concedido el título de basílica menor por León XIII.

El Obispo de Gap y Embrun, Jean-Michel di Falco, en el 2003 retoma la causa de beatificación de Benoîte, admitida por Juan Pablo II, sin que a la fecha haya sido beatificada. No obstante, este 4 de mayo obtuvo el reconocimiento de la aparición del Vaticano. "Reconozco el origen sobrenatural de las apariciones y los hechos y dichos, experimentados y narrados por Benoîte Rencurel. Animo a todos los fieles a venir y orar; y buscar renovación espiritual en este santuario", dijo el prelado.

En la Iglesia Católica nadie está obligado a creer en las apariciones, incluso en aquellas reconocidas oficialmente; pero se les reconoce como ayuda en la fe y la vida diaria.

El Partido Comunista francés, la semana pasada describió el anuncio de la ceremonia como "un intento de marketing de la Iglesia" y denunció la anunciada presencia del Secretario para asuntos de desarrollo regional, Hubert Falco, como una "violación de la separación entre Iglesia y estado". El ministro Falco, quien no es pariente del obispo, señaló que su presencia era un ejercicio de libertad religiosa, que llevaba a cabo "como simple persona de fe".

lunes, enero 05, 2009

El Papa advierte: Los padres son los principales educadores de sus hijos

Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos; en el terreno formativo “tienen una competencia fundamental: son educadores porque son padres”, escribe Benedicto XVI en su carta al cardenal secretario de Estado Tarcisio Bertone como legado pontificio para el VI Encuentro Mundial de las Familias (VI EMF), Ciudad de México, 14-18 de enero de 2009.

Marta Lago / Radio Vaticano - 04-01-09

VI Encuentro Mundial de las Familias, Ciudad de México, 14-18 de enero de 2009

Los progenitores son los primeros y principales educadores de sus hijos; en el terreno formativo “tienen una competencia fundamental: son educadores porque son padres”, escribe Benedicto XVI en su carta al cardenal secretario de Estado Tarcisio Bertone como legado pontificio para el VI Encuentro Mundial de las Familias (VI EMF), Ciudad de México, 14-18 de enero de 2009.

El diario de la Santa Sede “L’Osservatore Romano”, en su edición fechada este domingo, publica la misiva en latín, si bien el nombramiento del purpurado ya se había hecho público dos meses atrás. Acompañará al cardenal Bertone una misión formada por dos sacerdotes mexicanos: Rogelio Alcántara Mendoza –director espiritual del seminario hispano de Santa María de Guadalupe- y Martín Muñoz López –capellán del coro de la basílica de Nuestra Señora de Guadalupe-.

En su escrito al cardenal Bertone, Benedicto subraya también que “la familia está llamada a desarrollar su tarea educativa en la Iglesia, participando así en la vida y en la misión eclesial”.

Señala el ejemplo de cinco familias santas: Basilio y Emmelia –de Capadocia, siglo IV, testigos de la fe durante la persecución del emperador Galerio Máximo y padres de otros cuatro santos: los obispos Basilio Magno, Gregorio de Nisa, Pedro de Sebaste y Macrina, virgen-. Benedicto XVI cita a los santos Jordano y Silvia, quienes influyeron mucho en la educación de san Gregorio Magno, Papa.

Apunta igualmente el ejemplo de la beata María Teresa Ferragud Roig, quien tuvo cuatro hijas religiosas, todas asesinadas por odio a la fe durante la guerra civil española. María Teresa pidió morir en último lugar para alentar a sus hijas en su fidelidad a Cristo; todas perdonaron a sus asesinos.

En la carta de Benedicto XVI no faltan los testimonios del matrimonio santo Beltrame-Quattrocchi y de los beatos Luis Martin y Zelia Guerin, los padres de santa Teresa del Niño Jesús.

La gran cita en México será un altavoz de toda esta realidad con su lema: “La familia, formadora en los valores humanos y cristianos”.

El cardenal Ennio Antonelli, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, apunta a los micrófonos de la emisora pontificia los objetivos del VI EMF. “Desde la perspectiva eclesial, objetivos de carácter espiritual -especifica-: favorecer la formación , la oración, la asunción de responsabilidades de las familias cristianas, también en el sentido misionero”.

Tras el reciente Sínodo de los obispos sobre la Palabra de Dios y, para América Latina, la gran asamblea de Aparecida (Brasil), cuyo tema era “discípulos y misioneros”, “la invitación es para que las familias cristianas se hagan más discípulas y más misioneras”, recalca el cardenal Antonelli.

Existe además una “perspectiva civil” del VI EMF: “Están invitados también muchos representantes de la política, por lo tanto de todo el mundo, y se busca precisamente favorecer una cultura, una sensibilidad política favorable a la familia, a la familia auténtica, fundada en el matrimonio, con vistas a la procreación y educación de los hijos”, explica el purpurado italiano.

“En muchos países un problema dramático es la caída demográfica -advierte-; se ha notado fuertemente este problema y quiere evidenciarse en el centro de la atención de todos”.

“Promover una toma de conciencia, en la pastoral, de que debe alentar a las famillas a que se conviertan en protagonistas de su desarrollo” es otra de las finalidades del inminente EMF. Para ello, el medio posible es la adhesión de las familias “a las asociaciones que tutelan sus derechos”. Y es que “una política favorable a las familias se puede lograr sólo si existen asociaciones fuertes y redes de asociaciones que saquen adelante, en el mundo, la causa de la familia”, concluye el cardenal Antonelli.

Web del VI Encuentro Mundial de las Familias: http://www.emf2009.com

miércoles, diciembre 31, 2008

Sí, es tiempo de cambiar. Feliz año 2009




Juanes

Trabajamos como dos locomotoras a todo vapor
y olvidamos que el amor
es mas fuerte que el dolor
que envenena la razón.

Somos victimas así de nuestra propia tonta creación
y olvidamos que el amor
es mas fuerte que el dolor
que una llaga en tu interior.

Los hermanos ya no se deben pelear
es momento de recapacitar
es tiempo de cambiar
it’s time to change
es tiempo de cambiar
it’s time to change
es tiempo de saber
pedir perdón
es tiempo de cambiar
en la mente de todos
el odio por amor.

It’s time to change…

Si te pones a pensar
la libertad no tiene propiedad
quiero estar contigo amor,
quiero estar contigo amor,
quiero estar contigo amor…

Si aprendemos a escuchar
quizás podamos juntos caminar
de la mano hasta el final
yo aquí y tu allá
de la mano hasta el final

Los hermanos ya no se deben pelear
es momento de recapacitar
es tiempo de cambiar
it’s time to change
es tiempo de cambiar
it’s time to change
es tiempo de saber
pedir perdón
es tiempo de cambiar
en la mente de todos
el odio por amor.

It’s time to change
es tiempo de cambiar
it’s time to change
el odio por amor
it’s time to change
es tiempo de cambiar
en la mente de todos
el odio por amor.

it’s time to change…

miércoles, diciembre 24, 2008

lunes, diciembre 22, 2008

Rorate caeli





Rorate caeli desuper et nubes pluant iustum.

Ne irascaris Domine,
ne ultra memineris iniquitatis;
ecce civitas Sancti facta est deserta,
Sion deserta facta est,
Jerusalem desolata est;
domus sanctificationis tuae et gloriae tuae,
ubi laudaverunt te patres nostri.

Rorate caeli desuper et nubes pluant iustum.

Peccavimus,
et facti sumus tamquam immundus nos,
et cecidimus quasi folium universi;
et iniquitates nostrae
quasi ventus abstulerunt nos;
abscondisti faciem tuam a nobis
et allisisti nos in manu iniquitatis nostrae.

Rorate caeli desuper et nubes pluant iustum.

Vide Domine afflictionem populi tui
et mitte quem missurus es;
emitte Agnum dominatorem terrae,
de petra deserti ad montem filiae Sion
ut auferat ipse iugum captivitatis nostrae.

Rorate caeli desuper et nubes pluant iustum.

Consolamini, consolamini, popule meus:
cito veniet salus tua.
Quare maerore consumeris,
quia innovavit te dolor?
Salvabo te, noli timere,
ego enim sum Dominus Deus tuus,
Sanctus Israel, Redemptor tuus´

jueves, diciembre 18, 2008

II Congreso de jóvenes con valores

Opus Dei: la santificación del trabajo diario

En Diario YA

Entrevista conJosé Carlos Martín de la Hoz, historiador y teólogo, miembro de la Academia de HIstoria Eclesiástica y Director de la Oficina para las Causas de los Santos en la Prelatura.

¿Cómo definiría, en pocas palabras, qué es el Opus Dei?

El Opus Dei es una Prelatura personal de la Iglesia Católica cuya peculiar tarea apostólica está dirigida a difundir la llamada universal a la santidad entre hombres y mujeres de toda clase y condición, a través de su trabajo ordinario, y a difundir el Evangelio entre sus parientes y amigos.

Escuchando los discursos de San Josemaría, vemos que no han perdido vigencia, todo lo contrario…, ¿es posible ser santo en un mundo tan materialista?

La santidad es un don de Dios que requiere correspondencia del hombre. Con formación continua y un espíritu de lucha espiritual constante se produce el milagro de la santidad. Es conjunción de gracia de Dios y libertad personal.

Explique a nuestros lectores, lo más brevemente que pueda, qué labor hace hoy el Opus Dei en todo el mundo, qué infraestructura tiene.

El Opus Dei imparte una formación espiritual y humana de modo personal y colectivo a sus fieles y a cristianos corrientes. Después ellos en sus lugares de trabajo, en sus ambientes, contagian su amor a Cristo a otras almas. Como solía decir San Josemaría lo importante son las personas, una a una, alma a alma.

Algunos se han esforzado, durante muchos años, en mancillar la imagen de San Josemaría e intentar desprestigiar su Obra; ¿cree que les hace falta darse a conocer más, que todo el mundo sepa, sin que la ideología lo contamine, la magnífica labor que hacer el Opus Dei por todos los hombres?

En la historia de la Iglesia se ha repetido muchas veces ese fenómeno de la crítica y de la persecución, ya se lo adelantó Jesús a sus discípulos: “como me han perseguido a mí también os perseguirán a vosotros”. Por tanto, como los cristianos de todos los tiempos hemos de seguir trabajando por amor a Dios a la Iglesia y a las almas.

El trabajo es un concepto del que se apropió el marxismo para su ambición de poder, pero en el Opus Dei es un concepto mucho más rico, más humano, ¿nos puede hablar de ello?

La santificación del trabajo, y en general de las actividades ordinarias, es el núcleo del espíritu del Opus Dei. Mientras haya hombres sobre la tierra habrá trabajo y es ahí donde Dios nos espera cada día, con más amor a Dios y a las almas que nos rodean.

Aunque es evidente que la Prelatura no se basa en personalismos sino en las raíces de la vida cristiana, ¿podría comentarnos qué evolución ha experimentado el Opus Dei desde su fundación hasta el momento actual, pasando por los años en que fue prelado D. Álvaro del Portillo?

El desarrollo del Opus Dei forma parte de la historia de la Salvación. Es Dios quien promovió el Opus Dei. La gran ilusión y el gran compromiso de los fieles del Opus Dei es ser fieles al espíritu que Dios entregó a San Josemaría y que el Siervo de Dios Álvaro del Portillo vivió y transmitió con toda fidelidad, como también hace el actual Prelado del Opus Dei mons. Javier Echevarría.

Juan Pablo II dijo aquella frase, hoy tan repetida, “no tengáis miedo”. ¿Puede un católico hoy, con tantas amenazas del ateísmo y el liberalismo, vivir verdaderamente sin miedo?

San Josemaría recordó muchas veces en un viaje a España y Portugal, en octubre-noviembre de 1972, que quien tiene miedo no sabe querer. Precisamente Benedicto XVI ha dedicado su primera Encíclica, Deus Caritas est, a la caridad. La gran misión de los cristianos es llenar el mundo del amor de Dios y del amor a los demás. Cuanto más amemos más superamos las dificultades.

Algunos libros escritos por San Josemaría pueden considerarse (si la expresión no conllevase un cierto matiz peyorativo) como auténticos “best sellers”, teniendo en cuenta el número de ejemplares que se han vendido en todo el mundo, por ejemplo “Camino”, que ronda los cinco millones… E s indudable que el Opus Dei despierta interés y curiosidad, pero ¿despierta también vocaciones sacerdotales?


San Josemaría solía resumir la actividad del Opus Dei como una gran catequesis, es decir una constante y personalizada formación. Cuando se enseña a rezar, a santificar el trabajo, a amar los sacramentos, a crecer en las virtudes cristianas, a llevar una lucha espiritual, el Espíritu Santo puede actuar en las almas verdaderamente y mostrar el querer de Dios para cada uno. Por ello de la formación que imparte el Opus Dei el Espíritu Santo están suscitando vocaciones no sólo para el Opus Dei sino también para el sacerdocio, la vida consagrada etc.

domingo, diciembre 14, 2008

Juan de la Cruz





Juan de la Cruz, madrecito,

alma de sonrisa seria,
que sigues tu senderito
por tinieblas de miseria,

de la manao suave y fuerte
de tu padraza Teresa,
la que corteja a la muerte;
la vida ¡cómo te pesa!

Marchas por la noche oscura,
te va guiando la brisa.
Te quitas de toda hechura,
te basta con la sonrisa.

De Dios el silencio santo,
colmo de noche sin luna,
vas llenando con tu canto,
para Dios canto tu cuna.

Madrecito de esperanza,
nuestra desesperación
gracias a tu canto alcanza
a adormecer la razón.

Unamuno

Inma Shara la primera mujer que dirige un concierto en el Vaticano





Inma Shara, que contrajo recientemente matrimonio, afirmó que el concierto con el Papa, ha sido el mejor regalo que ha tenido.

Hace algunos meses la española Inma Shara, directora de la Brandenburgisches Staatsorchester de Fráncfort en Alemania, recibió la noticia más feliz de su vida: su orquesta tocaría ante el Papa Benedicto XVI.

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 11 diciembre 2008 (.ZENIT.org) La propuesta se la hizo el cardenal Martino, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz para conmemorar los 60 años de la declaración de los Derechos Humanos en el aula Paulo VI delante de 7 mil espectadores. "A ella y a la orquesta deseo expresar el reconocimiento por el talento y la eficacia con la cual han interpretado estas bellas piezas musicales", dijo el Papa Benedicto XVI al finalizar el acto conmemorativo realizado ayer jueves.

"El Papa estaba muy emocionado cuando me vino a saludar. Ha sido la sensación que no crees que es real y crees que no te está pasando a ti. Por eso yo creo que es tan grande espiritualmente hablando como católica practicante que soy, es muy difícil explicarlo", dijo Inma Shara, luego del concierto. La joven directora y compositora española considera que la música es un medio para expresar "la grandeza del creador". Ha tomado la batuta entre otras, de la London Philharmonic Orchestra, la Filarmónica de Israel, la Sinfónica de Milán, el Coro de London Symphony y la Sinfónica Nacional de Ucrania.

Dice que durante su trayectoria la experiencia de ser aplaudida por Su Santidad es "irrepetible". Sus nervios los logró dominar con la fuerza que desplegó en el escenario: "Es muy difícil. He pasado un día muy malo dijo entre bromas. Ha sido el mejor regalo no profesionalmente sino personalmente hablando. Por eso estaba quizás tan nerviosa, porque hoy estaba presente no sólo la profesional sino la persona".

Orgullosa de ser católica La orquesta de Fráncfort, fundada en 1971, ha recibido entre otros reconocimientos el premio "Diapasón de oro", por las interpretaciones de las operas de Boris Blacher y "Choque Musique" por el CD Franz Schreker en Berlín. "El tiempo de preparación lo vivimos con mucha pasión porque era un concierto absolutamente especial. Era nuestro concierto, era 'el concierto', era el mejor regalo tanto para mí como para la orquesta que hemos tenido en nuestra vida", reconoció la directora. Así transcurrió este recital con piezas de Felix Mendelssohn, Wolfgang Amadeus el compositor favorito del Papa Amilcare Ponchielli y Manuel de Falla, este último como homenaje a la patria de la directora.

Después de recibir las felicitaciones de sus familiares, amigos y admiradores, Inma confesó que a ratos sentía que no era ella quien dirigía sino Dios quien le dio el don para hacerlo: "Tengo la fe muy clara. Me siento muy orgullosa de ser católica Para mí la fe es un camino de comportamiento, es un camino de ética y de amor en definitiva. ¿por qué hay que avergonzarse de serlo?", concluyó.


Gracias a www.h2onews.org por el vídeo

lunes, diciembre 08, 2008

Consagración a la Inmaculada



"OH Inmaculada, reina del cielo y de la tierra,
refugio de los pecadores y Madre nuestra amorosísima,
a quien Dios confió la economía de la misericordia.
Yo,pecador indigno, me postro ante ti,
suplicando que aceptes todo mi ser como cosa y
posesión tuya.

A ti, Oh Madre, ofrezco todas las dificultades
de mi alma y mi cuerpo, toda la vida, muerte y eternidad.
Dispón también, si lo deseas, de todo mi ser, sin ninguna reserva,
para cumplir lo que de ti ha sido dicho:
"Ella te aplastará la cabeza" (Gen 3:15), y también:
"Tú has derrotado todas las herejías en el mundo".
Haz que en tus manos purísimas y misericordiosas
me convierta en instrumento útil para introducir y aumentar tu gloria
en tantas almas tibias e indiferentes, y de este modo,
aumento en cuanto sea posible el bienaventurado
Reino del Sagrado Corazón de Jesús.
Donde tú entras oh Inmaculada, obtienes la gracia
de la conversión y la santificación, ya que toda gracia
que fluye del Corazón de Jesús para nosotros,
nos llega a través de tus manos".

Ayúdame a alabarte, OH Virgen Santa
y dame fuerza contra tus enemigos."

compuesta por S. Maximiliano Kolbe

viernes, diciembre 05, 2008

Todo pasa: una sola cosa te será contada, y es tu obra bien hecha



Un buen amigo me pasa esta fotografía hecha por él. merece la pena ampliarla.
Todo pasa: una sola cosa te será contada, y es tu obra bien hecha.
Noble es el que se exige, y hombre tan sólo, quien cada día renueva su entusiasmo, sabio al descubrir el orden del mundo: que incluye la ironía.
Padre es el responsable, y patricia misión de servicio, la política debe ser católica, que es decir universal; apostólica, es decir, escogida; romana, es decir, una.
Una también la cultura: Estado libre de solidaridad en el espacio y de continuidad en el tiempo.
Que todo lo que no es tradición es plagio.
Peca la naturaleza; son enfermizos ocio y soledad.
Que cada cual cultive lo que de angélico le agracia, en amistad y diálogo."

La he encontrado en esta entrada de flick: Galería de Zaqarbal donde hay más información sobre el monumento

lunes, diciembre 01, 2008

Entrevista al prelado del Opus Dei

¿Cómo nació el Opus Dei? ¿Ha cumplido su misión? ¿Cuál es la mayor dificultad que encuentra cómo Prelado? A estas y otras preguntas de un periodista de la RAI respondió recientemente Mons. Javier Echevarría. Vídeo en italiano, con subtítulos.

domingo, noviembre 30, 2008

17 años en prisión en las cárceles comunistas de Rumanía


17 años en prisión en las cárceles comunistas de Rumanía

¡Contigo, Cristo!

En 1948, el régimen comunista de Rumanía liquidó la Iglesia greco-católica -uno de los ritos orientales de la Iglesia católica- forzándola a unirse con la Iglesia ortodoxa. Los siete obispos y muchos sacerdotes y laicos que no quisieron renunciar a la unidad con Roma fueron arrestados. Tertulian Langa, de 26 años, abogado y teólogo, fue arrestado entonces y pasó 17 años en prisión. Éste es el relato de su sufrimiento en prisión y de su unión a Cristo, extraído del documental Hacia el sol, de Ayuda a la Iglesia Necesitada

Tenía estrechas relaciones con el Episcopado y tenía contactos regulares con los obispos. Fui requerido por la Securitate para obtener información sobre la Iglesia y su actitud hacia el régimen comunista. Me golpearon sin que me hicieran una sola pregunta. Como no conseguían nada, cogieron un saco de arena del tamaño de una botella de un litro y comenzaron a golpearme en la cabeza: «¡Habla!» 50, 80, 1.000 veces, sin que me hicieran ni una sola pregunta. Sólo ¡Habla! ¡Habla! Era la noche de Jueves Santo. Oí sonar las campanas en una iglesia cercana, y de repente recordé que Jesús también había sido golpeado, y empecé a repetir: ¡Jesús, Jesús! Gritaba a Jesús para sufrir juntos. Me miré las heridas e, inconsciente por los golpes, seguía diciéndome: Jesús está conmigo.

Empezaron a amenazarme con hacer daño a mi esposa. Sabían que sólo habíamos estado juntos durante tres meses después de nuestra boda, y que ella estaba embarazada. Decían: «La traeremos aquí y la golpearemos hasta que dé a luz ante tus ojos». No me rendí a sus amenazas, pero fue lo más difícil que he tenido que soportar en la vida.

Tras dos años de interrogatorios, me condenaron a 20 años de trabajos forzados. Me llevaron a una prisión, con celdas individuales, en completo aislamiento. Era una celda sin nada, sin cama, silla o mesa alguna, sólo barrotes y una ventana con rejas. Estábamos desnudos, el tiempo empeoraba, hacía viento y nevaba. De repente oí que alguien tocaba en la pared: «Nos han traído aquí para morir de frío. Recuerde esto: el que no camina, muere». Seguí su consejo y caminaba durante 23 horas al día. A las doce en punto, cuando el sol entraba en las celdas, nos parábamos y nos arrodillábamos, luego el sol se iba y nos helábamos de frío, y volvíamos a caminar. Así, durante cuatro meses. Quien se paraba, moría.

Yo no era sacerdote cuando me enviaron a prisión. Fue allí cuando fui consciente de mi vocación. Todos los días rezaba el Rosario con un grupo de compañeros. Durante todo ese tiempo en prisión, en que viví sin la Eucaristía, la oración fue mi único medio de comunión espiritual.

Me llevaron a otro sitio. Mi esposa y mi hija, que tenía seis años, vinieron a visitarme. Yo no la conocía porque había nacido estando yo en prisión. Ella me reconoció, aunque nunca me había visto, y exclamó: «¡Papá!» El oficial se conmovió y la levantó sobre la reja para que pudiera tocarla. La besé, y nunca olvidaré aquel sentimiento, un beso cortado por los alambres comunistas.

Se me concedió el derecho a recibir correo. Entre las medicinas que recibí había una botella. Un oficial la probó y después escupió lo que había bebido a tierra. Era vino, dulce y nada amargo, pero Dios hizo el milagro de hacerle parecer a ese oficial que era un líquido amargo para escupirlo. Pudimos celebrar la Eucaristía con este vino, a escondidas, gracias a uno de los sacerdotes presos. Vertíamos ocho gotas de este vino con una gota de agua en una botella de penicilina. Guardábamos el Pan sagrado, sin saber quién podía necesitarlo en los días siguientes, y lo escondíamos en nuestra celda. Un día, tras volver del trabajo, uno de los oficiales más crueles de la prisión me estaba esperando: «¿Qué es esto? ¿Pan consagrado?» Contesté que sí, y entonces lo tiró todo al suelo. Me arrodillé y comencé a chupar todos los lugares donde yacía la Santa Eucaristía. Recogí todo lo que se podía recoger y me levanté. Entonces aquella bestia me preguntó: «¿Crees realmente?» Me eché a llorar y dije: «Sí, señor comandante, creo». Él se conmovió y, saliendo de la celda, me dijo: «Reza entonces por mi mujer, porque está enferma, tiene cáncer».

Cuando estaba al borde de mi resistencia, a fin de tomar fuerzas, me decía: Contigo, Cristo. No fue un lugar infernal, fue el lugar de mi consagración, fue el lugar donde muchas personas encontraron la fe, donde expiaron sus pecados. Por tanto, el diablo, si había querido hacernos sufrir, en realidad sirvió al designio santificante de Dios. El diablo estaba allí, pero estaba sentado a un lado, mordiéndose las uñas, viendo cómo había servido para aumentar nuestro amor a Jesús.

miércoles, noviembre 26, 2008

Y el P. fortea nos da una sorpresa

Pablo J. Ginés Preparar para imprimir Enviar por correo

La repentina conversión del padre Fortea: "no hubo evolución, fue de golpe, en medio minuto"

Descrita en su libro "Memorias de un exorcista", compite, por inesperada, con las de Frossard o Gorítcheva


Lo decía André Frossard en libro Dios existe, yo me lo encontré: a muchas personas, incluyendo muchos cristianos, no les gustan las conversiones gratuitas, súbitas, por pura gracia, sin procesos previos. Dan la sensación de que Dios coge a una persona y le da la vuelta, la cambia. Dan la sensación de que Dios es libre y es Señor. A muchos, eso les asusta.

Es lógico que estas historias de conversión asusten a la gente que no es religiosa. Recuerdan que "podría pasarme a mí". Es más desconcertante que asuste a la gente religiosa. Algunos, quizá, tienen miedo de que Dios "se fije demasiado en mí" y "me cambie".

Otros, parecen temer el poder de Dios para tocar y cambiar a la gente con descarada libertad, e insisten en buscar las raíces psicológicas del cambio. Pero, a veces, no hay raíces. Simplemente, parece que Dios hace lo que quiere y como quiere.

José Antonio Fortea, cura de la diócesis de Alcalá de Henares famoso por sus libros sobre demonología y algunos casos de exorcismos que ha recogido la prensa, acaba de publicar su libro "Memorias de un exorcista" (Ed. Martínez Roca, 2008). En realidad, los temas demonológicos sólo ocupan una tercera parte del libro. El resto del volumen habla de su infancia, de su vocación, de la vida cotidiana de un cura en un pueblo, en el servicio militar, como capellán en un hospital, las relaciones con feligreses, compañeros, sus lecturas y aficiones...

El libro se lee bien, con agilidad, y resultará especialmente interesante para aquellos que hemos nacido entre 1965 y 1980, con un costumbrismo que recoge los dibujos animados, los tebeos, los libros de nuestra generación. Y también el ambiente eclesial. Pero, más impactante que los testimonios de exorcismos es el testimonio de conversión del joven Fortea, que vamos a transcribir íntegro por su absoluta gratuidad, para luego compararlo con tres casos "emblemáticos": el del escritor francés André Frossard, el de la autora soviética Tatiana Gorítcheva y el de la poetisa norteamericana Joy Davidman.

Fortea era un chaval de Barbastro, Huesca, de 15 años, que no iba a misa excepto en alguna ocasión familiar o escolar y no tenía ningún interés por Dios. El cambio llegó el 12 de octubre de 1983, cuando estudiaba segundo de BUP.

"Un día como otro cualquiera, entré en mi habitación y, de pronto, sentí que era un egoísta y una mala persona. Me entró un gran arrepentimiento y vi que la Iglesia era el camino por donde iría progresando hacia la virtud. Todo esto no duró más de medio minuto, no oí ninguna voz celestial, ni tuve ninguna visión, pero de pronto se había operado en mí una gran conversión: había comprendido que era un pecador y que el camino de la salvación era la Iglesia.

Así de sencillo, así de repentino. Ya me gustaría poder escribir treinta capítulos, como san Agustín, explicando mi marcha hacia la conversión. Pero en mi caso no hubo evolución, sino irrupción repentina de la gracia.

Es curioso, nada había preparado ni presagiado ese momento, no tenía ningún remordimiento, ninguna preocupación, nada. Fue una acción fulminante de la gracia. Vivía tan feliz en mi alejamiento de la religión y de pronto... De pronto, en medio minuto, me acababa de convertir en una persona religiosa. Era increíble. En los días precedentes, ni mi familia, ni mis amigos, ni mis profesores me había impulsado a ello. Nada, absolutamente nada. No había una causa razonable que provocara aquel cambio tan brusco, tan profundo.

Sin duda, cualquier psiquiatra me diría que eso se debía a mil causas latentes en mi subbconsciente. Pero no, yo, que me conozco bien, puedo asegurar que aquello fue la gracia, una gracia súbita, contundente, que me hizo pasar del blanco al negro en medio minuto, sin hablar con nadie, sin leer nada, sólo dándome cuenta de esas dos cosas, que yo era un pecador y que las enseñanzas de la Iglesia eran la verdad y constituían el camino para progresar en virtud. Fue un cambio sin dudas ni vacilaciones.

En aquel mismo momento me arrodillé al lado de mi cama y oré intensamente, sabiendo que alguien me escuchaba. Aquélla sí que fue una oración profunda. No duró más allá de dos minutos, pero en cuanto me levanté, tomé una hoja de papel y comencé a hacer examen de conciencia. Sin ningún tipo de resistencia por mi parte, entendí que debía confesarme.

Externamente seguí igual, pero internamente era ya otra persona. No comuniqué a nadie mi cambio, mi conversión. Al llegar el domingo, pensé que debía ir a misa. Pero se me hacía muy duro, porque cuando iba a misa era acompañado de mi familia o de todo el curso. Me resultaba muy violento ir solo. Pensaba que, al entrar, la gente me miraría y que comentarían en voz baja mi presencia allí. Barbastro no era Nueva York, todos nos conocíamos, y mis miedos no eran infundadas imaginaciones de mi mente.

Estuve luchando internamente media hora, en mi casa. Pero cada vez que me decía voy, me imaginaba a las señoras susurrando ah, mira, el hijo de Fortea, qué raro, si nunca viene.

Finalmente, a pesar de mis esfuerzos internos, me rendí; no podía ir, era superior a mis fuerzas. Diez minutos después, un amigo que en nueve años nunca me había invitado a ir a misa me llamó por teléfono y me preguntó: ¿Quieres ir a misa? Nadie me había propuesto jamás ir a misa, y ese domingo, ¡justamente ese!, recibía aquella llamada. Dios existía, dijeran lo que dijeran Marx, Freud o Sagan en su documental Cosmos.

Ese día fui, y ya no dejaría de ir cada domingo en lo que me quedaba de vida. Ese domingo me confesé y por fin comulgué a ciencia y conciencia. Dios había irrumpido en mi vida de un modo arrasador. No había precisado de tiempo, ni de preparación, ni de nada; entró cuando Él quiso, como Señor que entra cuando quiere, donde quiere.

No hace falta decir que mi presencia en aquella iglesia de San Francisco fue notada. Había más de trescientas personas, y las noticias no tardarían en llegar a mi madre. Y reza muy fervorosamente después de comulgar, le llegó a decir a mi madre una señora de la misma calle. Mi madre no se opuso y no me dijo nada, pero sí que me refirió ese comentario, sugiriéndome que no me significara tanto.

"Gramsci encontró la fe" antes de morir

'Il Corriere della Sera' publica esta clamorosa revelación hecha por el arzobispo Luigi De Magistris, aunque un historiador dice que en los textos no consta nada al respecto

,El fundador del Partido Comunista Italiano Antonio Gramsci, pidió los sacramentos cristianos justo antes de morir, según ha afirmado el arzobispo Luigi de Magistris. Sin embargo, el filósofo Beppe Vacca afirma que éste es un hecho no constatado en los libros, según ha publicado este martes Il Corriere della Sera. "Gramsci murió con los sacramentos. Y pidió a las monjas que lo atendían si podía besar una imagen del Niño Jesús" según ha afirmado De Magistris. "Este hecho es cierto -ha declarado en la Radio Vaticana- aunque en el mundo de la hoz y el martillo prefieran mantenerlo oculto".


Hasta ahora el acercamiento de Gramsci al catolicismo era sólo un rumor, pero el arzobispo De Magistris, que fue uno de los responsables del Tribunal Vaticano della Penitencia, ha aportado varios detalles y novedades, que han sido publicados en el periódico italiano Il Corriere della Sera.

"Mi paisano, Gramsci -ha confesado el monseñor, que está ya jubilado- tenía en su habitación la imagen de Santa Teresa del Niño Jesús. Las monjas de la clínica en la que estaba ingresado antes de morir le llevaron imagenes del Niño Jesús y Gramsci las besó".

"Gramsci -ha recalcado De Magistris- se ha muerto con los Sacramentos, y ha vuelto a la fe de la infancia".

La opinión de Beppe Vacca

El filósofo y presidente de la Fundación del Instituto Gramsci, Beppe Vacca, comenta la tesis de De Magistris y replica que "los documentos éditos e inéditos sobre las últimas horas y la muerte de Antonio Gramsci son muchos y en ninguno de ellos consta la tesis de su conversión"

"Existen algunas cartas de Tania a Sraffa que describen minuciosa y detalladamente la enfermedad y los últimos días del fundador del Partido Comunista Italiano, y en ellas no se habla de nada de esto. Tampoco se menciona el tema en ninguno de los documentos policiales, ni tampoco en una carta del hermano Carlo a Togliatti, en la que queda reflejada la voluntad de Gramsci de ser incinerado. Cosa que en un principio tuvo algún que otro obstáculo, precisamente porque no era creyente".

Vacca, de todos modos, ha expresado que no quiere que se inice ningún tipo de polémica con el monseñor: "No conozco a De Magistris. Pero sí recuerdo que no es la primera vez que oigo oir del tema. Hace unos 30 o 40 años después de la muerte de Gramsci también una monja anciana hizo referencia a la supuesta conversión del político. Lo respeto y no me parecería tan escandaloso".