viernes, enero 28, 2005

El estudio del habla en bebés ayuda al implante coclear

No es del tema del blog, pero sí de quien hace los recortes...

Conocer cuál es el patrón de aprendizaje de la lengua ayudará a los terapeutas a enseñar a oír a los niños pequeños que acaban de recibir un implante coclear y que aún no identifican bien los sonidos.

La manera en que los niños pequeños perciben y procesan las palabras y los sonidos ha sido hasta ahora un gran misterio. Investigadores de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, tratan de desarrollar técnicas que les permitan comprender estos procesos y así ayudar a que los niños sordos con implantes cocleares entiendan el mundo sonoro que les rodea.

El equipo de Derek M. Houston, director del laboratorio del lenguaje del Hospital Infantil James Whitcomb Riley, en Indiana, está desarrollando nuevas técnicas para evaluar la percepción del lenguaje en grupos de niños. El objetivo es establecer un patrón de aprendizaje del lenguaje para guiar a los pequeños que reciban un implante coclear: "Queremos medir las habilidades de los bebés para seguir instrucciones. Ahora se está desarrollando un equipo capaz de seguir los movimientos del ojo de los niños".

Respuesta al sonido
Los investigadores son capaces de evaluar cómo diferencian y responden a los sonidos registrando la respuesta de los niños a diferentes estímulos. La mayor parte de las reacciones tienen relación con el momento concreto o la duración de la mirada del niño sobre un determinado objeto. Una de las pruebas, por ejemplo, consiste en situar a un niño pequeño con su padre frente a un televisor. En la habitación una cámara oculta graba los movimientos y la atención del pequeño para luego analizarlos.

Usando diferentes imágenes, sonidos y estímulos los investigadores esperan poder conocer cómo se aprende el lenguaje y por qué los niños sin problemas de audición responden de manera diferente a los sonidos que los nacidos con deficiencias auditivas. "Cuando un pequeño sin problemas de oído percibe un ruido repentino su mirada se dirige en la dirección de origen del sonido. Los sordos que llevan implantes cocleares no responden a ese tipo de ruidos. Queremos comprender aspectos como éste y también saber cómo los niños aprenden el habla"

El lenguaje y los padres
El grupo de la Universidad de Indiana también ha analizado la influencia de los padres en la percepción del habla que tienen los niños. "En uno de nuestros proyectos se está intentando determinar por qué las madres hablan, instintivamente, el lenguaje de los niños a sus bebés", apunta Tonya Bergeson, una de las investigadoras del centro estadounidense. "Curiosamente, se ha encontrado que las madres de niños con implantes cocleares ajustan instintivamente su manera de hablar a la edad auditiva del niño. Ésta viene determinada por el tiempo que el niño lleva usando el implante, de modo que un niño de 20 meses que lleve doce con el implante tendrá una edad auditiva de sólo un año.
El estudio del habla en bebés ayuda al implante coclear

Conocer cuál es el patrón de aprendizaje de la lengua ayudará a los terapeutas a enseñar a oír a los niños pequeños que acaban de recibir un implante coclear y que aún no identifican bien los sonidos.

La manera en que los niños pequeños perciben y procesan las palabras y los sonidos ha sido hasta ahora un gran misterio. Investigadores de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, tratan de desarrollar técnicas que les permitan comprender estos procesos y así ayudar a que los niños sordos con implantes cocleares entiendan el mundo sonoro que les rodea.

El equipo de Derek M. Houston, director del laboratorio del lenguaje del Hospital Infantil James Whitcomb Riley, en Indiana, está desarrollando nuevas técnicas para evaluar la percepción del lenguaje en grupos de niños. El objetivo es establecer un patrón de aprendizaje del lenguaje para guiar a los pequeños que reciban un implante coclear: "Queremos medir las habilidades de los bebés para seguir instrucciones. Ahora se está desarrollando un equipo capaz de seguir los movimientos del ojo de los niños".

Respuesta al sonido
Los investigadores son capaces de evaluar cómo diferencian y responden a los sonidos registrando la respuesta de los niños a diferentes estímulos. La mayor parte de las reacciones tienen relación con el momento concreto o la duración de la mirada del niño sobre un determinado objeto. Una de las pruebas, por ejemplo, consiste en situar a un niño pequeño con su padre frente a un televisor. En la habitación una cámara oculta graba los movimientos y la atención del pequeño para luego analizarlos.

Usando diferentes imágenes, sonidos y estímulos los investigadores esperan poder conocer cómo se aprende el lenguaje y por qué los niños sin problemas de audición responden de manera diferente a los sonidos que los nacidos con deficiencias auditivas. "Cuando un pequeño sin problemas de oído percibe un ruido repentino su mirada se dirige en la dirección de origen del sonido. Los sordos que llevan implantes cocleares no responden a ese tipo de ruidos. Queremos comprender aspectos como éste y también saber cómo los niños aprenden el habla"

El lenguaje y los padres
El grupo de la Universidad de Indiana también ha analizado la influencia de los padres en la percepción del habla que tienen los niños. "En uno de nuestros proyectos se está intentando determinar por qué las madres hablan, instintivamente, el lenguaje de los niños a sus bebés", apunta Tonya Bergeson, una de las investigadoras del centro estadounidense. "Curiosamente, se ha encontrado que las madres de niños con implantes cocleares ajustan instintivamente su manera de hablar a la edad auditiva del niño. Ésta viene determinada por el tiempo que el niño lleva usando el implante, de modo que un niño de 20 meses que lleve doce con el implante tendrá una edad auditiva de sólo un año.


CATÓLICOS NO

CATÓLICOS NO


Juan Pablo II
Mientras el Papa denuncia que el laicismo que se esta promoviendo en España restringe la libertad religiosa, el gobierno ZP crea una fundación pública para financiar las religiones minoritarias. El fin que persigue la creación de la fundación es, entre otras cosas, hacer que estas religiones sean más visibles para la sociedad española e insertar a los miembros de las confesiones minoritarias. Los fondos no se dedicarán a financiar el culto de musulmanes, judíos y evangélicos, comunidades favorecidas, sino a proyectos y necesidades de carácter social, cultural y educativo

Según el gobierno se pretende acabar con la discriminación que denunciaban las confesiones minoritarias -las cuales han crecido significativamente en los últimos años- respecto de la Iglesia Católica. La dotación inicial para esta fundación es de 3 millones euros, que correrán a cargo de los presupuestos del estado.

No deja de causar perplejidad que mientras desde el gobierno se anima a la población a no marcar la casilla de la declaración de la renta a favor de la Iglesia Católica, disponga del dinero de nuestros impuestos unilateralmente, sin casillas que valgan, para fomentar otras religiones.

No está de más recordar que las instituciones religiosas católicas que se dedican a tareas sanitarias, educativas y de asistencia social ahorran al gobierno de la nación la friolera de 6.000 millones de euros anuales, según un informe publicado por la revista Época. Sólo Caritas dedica 57,3 millones de euros al año exclusivamente a la atención de personas necesitadas. A cambio el estado, a costa de los presupuestos, es decir fuera de lo recaudado a través de la casilla de marras, financia a la Iglesia en la cantidad de 30 millones de euros anuales.

Claro que más significativo es que el gobierno dedique 5,8 millones de euros anuales a la financiación del movimiento laicista patrocinado por el PSOE. Esta es la cantidad que han recibido la Fundación Educativa y Asistencial Cives y su interdependiente Liga Española de la Educación y la la Cultura Popular, ambas presididas por el diputado socialista Sr. Mayoral. Estos grupos tienen como fin “el conocimiento y la difusión de los principios y valores de la laicidad”. Otro de los focos de del laicismo agresivo que denuncia el Papa está en la Universidad Carlos III, única en España que cuenta con una cátedra de “laicidad”. ¿Adivinan quien es su rector? Peces Barba, que aboga por un estatuto laico para España que acabe con los privilegios de la Iglesia Católica. El vetusto padrino ideológico del actual socialismo español llegó a advertir a la Casa Real de que “si sigue apareciendo públicamente cerca de la Iglesia Católica, corre peligro la pervivencia de la institución”. Y este señor tan neutral, que no para de acumular cargos y sueldos, es el elegido como Comisionado para las victimas del terrorismo, ¿y a alguien le extraña su sectarismo?, cada uno lo que es.

jueves, enero 27, 2005

Lo smésdicos y la discapacidad



Veinticinco años de trabajo en torno a la discapacidad han llevado a Miguel Ángel Verdugo a ser el primer científico español distinguido con el Premio Internacional de la Asociación Americana sobre Retraso Mental, principal organización mundial en este campo.

Miguel Ángel Verdugo dirige en la Universidad de Salamanca la primera cátedra española específica sobre discapacidad y el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad. En esta entrevista analiza los avances logrados y los retos a los que se enfrenta el mundo de la discapacidad.

¿El premio es sinónimo de que la investigación sobre discapacidad goza de buena salud en España?-Todavía se invierte muy poco. Hay un desequilibrio entre recursos asistenciales y los que se dirigen al estudio. Cuando se habla de investigación se hace de tecnología, biomedicina y áreas de desarrollo económico; los estudios aplicados o de tipo social o psicosocial son más marginales, siendo inexistentes en muchos casos, inclusive en la política europea; muy distinto es lo que ocurre en Estados Unidos o Australia.

¿España dedica más o menos recursos a este campo que sus vecinos?-En el marco europeo, que es con el que hay que compararse, es peor. Proporcionalmente está descompensada; la proporción de dedicación de recursos es mucho más baja que en países como el Reino Unido, Alemania o los del norte de Europa, donde hay más grupos y mucho más desarrollo de investigaciones. En España hay buenos profesionales, pero son iniciativas individuales.

En España sólo existe un catedrático especializado en discapacidad. Este es un número es algo escaso.
-La discapacidad sólo ha entrado en los últimos años en los ámbitos académicos de España y Europa. Hace tiempo se comenzó, pero centrándose en las mejoras en la educación. No había nada en Medicina y Psicología, a pesar de que, en este último campo, del 15 al 20 por ciento de los profesionales trabajan en dificultades de aprendizaje o discapacidades de distinto tipo.

Miguel Ángel Verdugo, de la universidad de Salamanca.
¿En Medicina ocurre igual?-No hay asignaturas, ni siquiera temas, que traten de la discapacidad. Afectando al 9 por ciento de la población, un médico se puede licenciar sin conocer qué es, cómo se clasifica, cómo se entiende en la actualidad, qué tipo de acercamiento debe hacer un médico… Hay una carencia de formación muy grande, porque ni siquiera está como asignatura de libre elección en muchas universidades. Es un problema que comparten las facultades de Psicología y de Medicina.


¿Cómo es el tratamiento de la discapacidad en España?-Siempre ha habido una evolución positiva; hemos dado muchos pasos y muy significativos. Se ha fortalecido el proceso de atención, de recursos dedicados y de comprensión de lo que hay que hacer. También se ha incrementado la formación de profesionales, pero las necesidades y demandas de las personas con discapacidad, familiares y personas implicadas son muy altas. A pesar de que se ha evolucionado positivamente, no se están cubriendo satisfactoriamente muchas áreas. Hay que revisar, evaluar, reorganizar objetivos y, sobre todo, generar dinámicas distintas en el ámbito profesional y de atención a la población.

¿Desde el punto de vista médico cómo ve el tratamiento?-Históricamente la Pediatría, la Psiquiatría y la Neurología han sido las áreas más próximas gracias al interés de personas concretas dentro de esas especialidades. Hay que hacer un análisis crítico; existen grandes carencias al no preparar a los médicos. Por lo demás, los facultativos sí que se involucran, pero mucho menos de lo que se necesita y mucho más escasamente de lo que históricamente se ha producido. No hay ni inversión, ni objetivos, ni formación adecuada en las facultades sobre este tema, y eso es un error.

¿De donde provienen las principales quejas de los discapacitados?-Aunque es un colectivo muy variado, podemos hablar de problemas comunes, como la carencia de atención en el ámbito familiar. También se sigue hablando de facilitar empleo más integrado. Otra crítica frecuente hacia los profesionales es que no se pueden utilizar sólo criterios de rentabilidad económica en la dedicación y el compromiso con esta población.

¿En qué líneas se encuentra trabajando el instituto que dirige en la Universidad de Salamanca? -Una de las prioridades es mejorar la calidad de vida de los afectados por alguna discapacidad. Estamos trabajando en herramientas que faciliten individualizar la atención. Hay otra línea dedicada al empleo y otras al autismo, la accesibilidad, las nuevas tecnologías y la inclusión en el sistema educativo.

A corto plazo, ¿qué novedades se atisban en el campo de la discapacidad?-Nos esperan años de gran interés en la prevención. Hay avances continuos en la detección y en la identificación de síndromes que no se conocían, desde lo que llamamos enfermedades raras, hasta la explicación de otros que eran un cajón de sastre, porque no hay que olvidar que en la discapacidad intelectual, por ejemplo, no sabemos claramente la etiología de entre el 35 y el 40 por ciento de los casos. Muchos parece que tienen una clave genética o pueden ser explicados por los avances biomédicos. También en todo lo que tiene que ver con las neurociencias y la investigación sobre el cerebro van a ser años importantes. Además de en lo biomédico, habrá avances significativos en la tecnología y en su aplicación para la inclusión social y para alcanzar mayor control del individuo.

¿Van en buena dirección las acciones públicas (Gobierno y comunidades autónomas) en materia de discapacidad?-Creo que sí, pero no hay que sentirse satisfecho ni ser autocomplaciente con la valoración. Van en buena dirección en la medida en que desde hace varias décadas se ha incrementado progresivamente la atención. Ha habido una evolución muy positiva y una implicación cada vez mayor del Estado, pero el proceso de descentralización autonómica ha producido un mapa muy desequilibrado. Además, existe el problema de que no se llega a conocer con claridad la dedicación económica y los recursos que hay en cada comunidad. La descentralización ha producido desinformación y falta de conocimiento de actuaciones que serían útiles para equilibrar España. El reto del futuro es tener clara la información para que pueda ser estudiada y analizada y sea posible una compensación de los desequilibrios.

El mundo del trabajo, aún por conquistar

"El empleo de personas discapacitadas recibió un impulso muy fuerte con la entrada en Europa; vinieron muchos recursos, lo que supuso avances significativos en todo el Estado", ha explicado Miguel Ángel Verdugo. La red española de empleo es potente, pero la mayor parte sigue promoviendo trabajos segregados, no inmersos en el mercado laboral. Trabajar en centros fuera del mercado laboral normalizado no supone una integración real en el mundo de la empresa ordinaria.
Son escasas las empresas que contratan masivamente a discapacitados.

El reto de los próximos años es que una parte de esa red se reoriente hacia una mayor integración laboral. "Se necesitan más personas con discapacidad en la empresa ordinaria productiva, en los hospitales, en las universidades...".

En los últimos años ha habido una transformación en la que se ha pasado de la gran residencia a los pisos tutelados y alternativas comunitarias; sin embargo, "hace falta evaluar, valorar y generar mayor experiencia entre las organizaciones para gestionar lo que son los apoyos comunitarios de una manera eficaz".

Verdugo opina que sigue habiendo discriminación: "Creo que hemos superado la etapa del lenguaje y de las actitudes, pero nos faltan muchas cosas. La discriminación ahora se manifiesta de otras maneras; por ejemplo, en que todavía muchos empleadores tienen reticencias a contratar discapacitados; la posibilidad de vivienda o la integración educativa son otros indicadores".

miércoles, enero 26, 2005

Solidaridad con Asia: Caritas ha iniciado un plan de reconstrucción

Cáritas India invertirá 35 millones de dólares para ayudar a 150.000 personas, unas 30.000 familias. Después de evaluar con un grupo de expertos las necesidades materiales y económicas de la región afectada por la catástrofe, Cáritas ha establecido un plan de actuación para la reconstrucción que durará unos 18 meses.


24 de enero de 2005

El proyecto está dividido en tres fases: la primera, que ya ha comenzado con el establecimiento de 93 campos, consiste en una ayuda humanitaria de emergencia. Al final de esta primera fase 125.000 personas afectadas habrán recibido raciones alimentarias, suministros médicos, material de refugio, mantas, ropa, suministros sanitarios y agua.

La segunda fase está destinada a la rehabilitación básica de alojamientos, y durará entre uno y cuatro meses. 30.000 familias desplazadas obtendrán refugio en campamentos temporales dotados de suministros: agua potable, luz, letrinas, puestos médicos e infraestructura de saneamiento comunitario.

La rehabilitación de viviendas más estables se afrontará en la tercera y última fase del proyecto, en la que se, además, se crearán estructuras para prevenir futuros desastres. Mecanismos de respuesta rápida y de prevención de catástrofes serán incluidos en el conjunto de la organización de las distintas comunidades y poblaciones.

Reconstruir a 15 kilómetros de la costa
La autoridades han recomendado que los nuevos asentamientos estén alejados de la costa 15 kilómetros. Esto aleja a la población de sus tradicionales recursos pesqueros. Por otra parte, las comunidades pesqueras no tienen registros de propiedad de las zonas donde vivían. A todo esto hay que unir la situación de aquellas familias que vivían en zonas suburbiales y que trabajaban en servicios y trabajos domésticos, a las que el gobierno pretende reasentar en zonas rurales, privándoles así de una fuente de ingresos. Cáritas mediará con las autoridades del gobierno con la intención de que éste promueva medidas económicas y de reasentamiento que no perjudiquen las oportunidades laborales de todas estas comunidades.

Asimismo, Cáritas Internacional ha evaluado los daños del maremoto en Sri Lanka, uno de los países más afectados por la catástrofe natural, y ha decidido centrar su atención en las comunidades de pescadores de las zonas costeras. Se calcula que aproximadamente el 80 por ciento de la flota pesquera, unos 23.000 barcos pesqueros, ha quedado destruida por el paso del «tsunami».

La acción de Cáritas opera en dos direcciones: por una parte, garantizar asentamiento temporal y ayuda de emergencia a las familias de pescadores damnificadas, y por otra poner en marcha planes urgentes de recuperación de la actividad pesquera para que las comunidades afectadas dispongan cuanto antes de sus medios de vida tradicionales. Cada pescador necesitará entre 1.500 y 5.000 euros para adquirir una pequeña embarcación y sus correspondientes artes de pesca. Con una ayuda equivalente a esa cantidad, cada familia tendría garantizados unos ingresos de entre 3 y 7 euros diarios, suficientes para subsistir.

domingo, enero 23, 2005

LAS IDEAS DE LA IGLESIA

Por Juan Manuel DE PRADA

ESCRIBÍA Chesterton que el catolicismo es «la única religión que libera al hombre de la degradante esclavitud de ser un hijo de nuestro tiempo». Quienes acusan a la Iglesia de no acomodarse a los tiempos no entienden que ser católico consiste, precisamente, en oponerse a la mentalidad dominante, en conquistar un ámbito de fortaleza y libertad interior que, impulsado por la fe, permita nadar a contracorriente. Se repite machaconamente que la Iglesia es una enemiga de las ideas nuevas; machaconamente se la tilda de «carca», «casposa» y otras lindezas limítrofes. Un análisis serio de la Historia nos enseña, sin embargo, que los católicos se han caracterizado siempre por brindar ideas nuevas; y que, por sostener tales ideas, han padecido incomprensiones sin cuento. Cuando San Pablo, y con él las primeras comunidades de cristianos, se oponían a la esclavitud no estaban, precisamente, «acomodándose a los tiempos». Chesterton destaca que los católicos siempre han vindicado ideas nuevas «cuando eran realmente nuevas, demasiado nuevas para hallar apoyos entre las gentes de su época». Así, por ejemplo, el jesuita Francisco Suárez elaboró una lucida teoría sobre la democracia doscientos años antes de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y de la Revolución Francesa; pero, desgraciadamente, aquella teoría fue formulada con dos siglos de adelanto, en una época en que los monarcas fundaban su tiranía sobre un inexistente Derecho Divino. Los ejemplos podrían multiplicarse hasta el infinito. Cuando, en nuestros días, se caricaturiza a la Iglesia como una enemiga de las ideas nuevas se quiere decir, en realidad, que es -cito de nuevo al autor de El hombre que fue jueves- «enemiga de muchas modas influyentes y gregariamente aceptadas, muchas de las cuales se pretenden novedosas, aunque en su mayoría estén empezando a ser un pequeño fósil. La Iglesia se opone con frecuencia a las modas perecederas de este mundo; y lo hace basándose en una experiencia suficiente para saber cuán rápidamente perecen . Nueve de cada diez de las llamadas «nuevas ideas» no son sino viejos errores. La Iglesia Católica cuenta entre sus obligaciones principales con la de prevenir a la gente de incurrir otra vez en esos viejos errores No existe ningún otro caso de continuidad de la inteligencia parangonable al de la Iglesia, pues su labor ha consistido en «pensar sobre el pensamiento» durante dos mil años. De ahí que su experiencia cubra casi todas las experiencias; y, en especial, casi todos los errores».

Las palabras de Chesterton resuenan hoy con una renovada clarividencia. El error principal de nuestra época se resume en una forma deshumanizada de hedonismo que niega la intrínseca dignidad de la vida; así, se han fomentado prácticas aberrantes, como el aborto, que hoy son cobardemente aceptadas, pero que dentro de doscientos años provocarán el horror y la vergüenza de las generaciones venideras. La idea de defensa de la vida, que los apacentadores del rebaño tachan de vieja, es rabiosamente nueva; vindicarla es un modo -incómodo, por supuesto, pero por ello más excitante- de nadar a contracorriente. Naturalmente, los apacentadores del rebaño procurarán siempre soslayar el debate de las ideas, sustituyéndolo por un ofrecimiento indiscriminado de «modas influyentes» y perecederas. Frente a polémicas profilácticas con fecha de caducidad que no alcanzan el rango de verdaderas ideas, la Iglesia propone una visión humanista del sexo, encauzado por la responsabilidad y no reducido a un mero ejercicio lúdico, trivial y, a la postre, autista. Defender esta idea nueva condena a la soledad y el ostracismo; es el precio -y el premio- que acarrea liberarse de la «degradante esclavitud de ser hijos de nuestro tiempo».

El proyecto de la Nueva Ley de Divorcio, ¿Favorece el bién común?


Queridos todos en el Señor: Hoy, viernes, aprueba el Consejo de Ministros una reforma de la Ley del Divorcio. Os ofrezco unas consideraciones al respecto.

En ésta, como en cualquier otra ley, hay que distinguir entre legal y moral. No todas las leyes son morales por muchos que sean los votos con que se aprueben. Por otra parte, no podemos olvidar que toda ley debe estar en función del bien común de la sociedad ya que afecta a la vida de todos.

En el Catecismo de la Iglesia Católica (Num. 1906-1912) se habla de los tres elementos esenciales exigidos para el bien común, que se deben tener en cuenta a la hora de legislar:

a) Respeto a la persona en cuanto tal. En nombre del bien común, las autoridades están obligadas a respetar los derechos fundamentales e inalienables de la persona humana.

b) La autoridad debe fomentar el bienestar social y el desarrollo de la sociedad y facilitar a cada uno lo que necesita para llevar una vida verdaderamente humana.

c) El bien común implica la paz, es decir, la seguridad de un orden justo.

Cierto que hay "casos" que hay que tratar de solucionar, pero eso no significa que para solucionarlos se rompan los moldes que configuran la convivencia matrimonial.

No sé si nuestros dirigentes a la hora de legislar se dejan llevar por el llamado "dios voto" o por una antirreligiosidad un tanto trasnochada o si están con aquello que llaman avance o progreso, sin pararse a pensar hacia dónde quieren avanzar o progresar.

Porque me pregunto:

¿Es progreso, pero hacia dónde, facilitar el divorcio de manera que quede al arbitrio de los esposos? ¿Favorece esto la estabilidad del matrimonio? ¿Es, o no, positiva la estabilidad?

¿Es progreso romper el matrimonio sin apenas tiempo para una posible reconciliación?

¿Es progreso favorecer con esta ley matrimonios de conveniencia que se pueden contraer para obtener beneficios al margen de la finalidad del matrimonio, como pueden ser matrimonios con extranjeros y, una vez obtenida la nacionalidad, ya no hacen falta papeles para trabajar?

¿Es progreso aumentar el número de niños faltos de referencia a sus padres y a su hogar?

¿Es progreso la custodia compartida obligando al niño a estar un tiempo con cada uno de los padres, sean como sean y los hayan tratado como sea?

¿Es progreso no velar por el bien del niño que, en definitiva, es el más perjudicado?

Y en cuanto a la reacción de nuestra sociedad ante ésta y otras leyes, pregunto:

¿Es consciente nuestra sociedad de que está en juego la estabilidad del matrimonio?

¿Pueden estar callados los matrimonios criticando la ley, pero sin manifestar de alguna manera su disconformidad?

¿Habrá una reacción fuerte y decidida ante tantos intentos de romper la familia con leyes que no buscan el bien común sino no sé qué otros intereses?

Ferrol, 17 de septiembre de 2004

+ José Gea, Obispo de Mondoñedo-Ferrol
ADVENTISTAS, MORMONES, TESTIGOS. SECTAS EN HISPANO-AMÉRICA


Un misionero conocía pocas aflicciones mayores que el ser confundido con otro grupo al que él consideraba como una secta falsa; que, en el mismo aeropuerto en donde encontraba a un solo nuevo asistente de los Estados Unidos, dejaba a una docena de estos ayudantes; y esto era algo que estaba creciendo mucho más rápido que su propia iglesia. A medida que los protestantes introducían la secta en América Latina, otros disidentes seguían sus huellas.

Los más numerosos eran los pentecostales, con quienes otros evangélicos gradualmente se pusieron de acuerdo. Pero las más visibles eran tres iglesias de los Estados Unidos, a las que los evangélicos encontraban tan difíciles de aceptar que, en diversos grados, las clasificaron como religiones distintas. Estas eran los Adventistas, los Testigos de Jehová y los Mormones.

Durante la década de 1970, los Adventistas del Séptimo Día parecían ser la iglesia no-católica más grande en México, Honduras, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.{6} La iglesia creció tan rápidamente en América Latina y en África que únicamente el 15% de sus 4,4 millones de miembros en 1984 eran norteamericanos.{7} De acuerdo a un estudio de iglecrecimiento, una razón para su éxito fue transferir el liderazgo hacia los neófitos. Otro era un programa médico y educacional estrechamente ligado al evangelismo.{8} Para los campesinos que deseaban una escuela para sus hijos, un profesor adventista con salario era un aliciente poderoso; a cambio, él los organizaba en una congregación. Los adventistas eran particularmente controvertibles debido a dos doctrinas basadas en el Antiguo Testamento. La primera, que prohibía toda actividad mundana el sábado, desorganizaba muchos días de trabajo comunitario. La segunda, que prohibía comer cerdo y ciertos otros tipos de carne, fomentaba la desnutrición cuando los neófitos carecían de otras fuentes proteínicas. Sin embargo, idiosincrasias como éstas no impidieron [130] su crecimiento: en el Perú, un grupo disidente conocido como los Israelitas llevaron dichas reglas aún más lejos, hasta el punto de regresar a los sacrificios, barbas largas, y túnicas blancas del sacerdocio aarónico. Identificando a la Amazonía como la Tierra Prometida, los Israelitas fundaron colonias y para los años ochenta, rivalizaban en tamaño con las denominaciones evangélicas más grandes.{9}

Regresando a los adventistas ortodoxos, su obsesión con la pureza ritual y con el fin del mundo les dio una reputación autoritaria. Rechazaban como apóstatas a otros fundamentalistas, quienes correspondían la opinión con el fundamento de que los adventistas daban una importancia no-bíblica a las visiones de su fundadora, la profeta Ellen G. White (1827-1915). No obstante, muchos adventistas deseaban ser aceptados como cristianos evangélicos. Durante las décadas de 1960 y 1970, surgió una tendencia más «bíblica», una que deseaba dejar a un lado las enseñanzas adventistas si éstas contradecían las escrituras. A pesar de que ciertos partidarios de esta tendencia fueron purgados, ésta ayudó a los adventistas a ganar una medida de aceptación entre los evangélicos.{10} En cuanto a los mormones y a los Testigos de Jehová, no tenían la menor posibilidad de ser admitidos en la fraternidad evangélica, pero esto no evitaba que los católicos les agrupasen a todos juntos.

Según un estudio realizado en Costa Rica, las dos clases de evangélicos más familiares para los católicos eran los mormones y los Testigos, sugiriendo que éstos eran los más influyentes en formar las percepciones que los católicos tenían de los protestantes.{11} Sin duda, esto se debía a su asombrosa capacidad para visitar puerta a puerta, lo cual era censurado por otros evangélicos por la mala imagen que les proporcionaba. En Costa Rica, un historiador evangélico se quejó de que los Testigos «acabaron con la venta de literatura religiosa puerta a puerta debido a sus métodos rústicos y descarados».{12} En cada país que visité hace algún tiempo, pensé haber visto al mismo par de norteamericanos altos y jóvenes, vestidos con trajes oscuros con sus nombres en el pecho, dando pasos largos uno junto al otro en la calle. Estas apariciones eran misioneros mormones, y solo unos pocos de los treinta mil que pasan dos años de sus vidas yendo de puerta en puerta alrededor del mundo. [131] Debido a la reciente fundación del mormonismo –formalmente la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días (LDS)– sus afirmaciones sobrenaturales han sido sujetas a pruebas y revelaciones históricas en un grado mucho mayor que el cristianismo ortodoxo, debido a los orígenes más distantes de este último. El fundador de la iglesia, Joseph Smith (1805-1844), creció en una parte de la frontera norteamericana conocida como el «distrito quemado» por sus incesantes avivamientos. La mofa comenzó después de que Smith informó que un ángel lo había visitado y lo había dirigido hacia una serie de tablas de oro enterradas cerca de Palmyra, Nueva York. En las tablas se encontraban las escrituras de la nueva fe, el Libro de Mormón. De acuerdo a este libro –que tenía cierta semejanza con la Biblia del Rey Jaime y otros trabajos religiosos populares a principios del siglo diecinueve– las tribus perdidas de Israel llegaron a América alrededor del año 600 A.C., fueron visitadas por Cristo en el año 34 D.C., y subsecuentemente se convirtieron en indígenas americanos.{13} Después del asesinato de Smith, sus seguidores fueron perseguidos hasta el otro lado de los Estados Unidos, hacia su inhóspito Zion, el Gran Lago Salado, en donde erigieron uno de los grandes experimentos utópicos del siglo diecinueve. Desde entonces, mucho ha cambiado: el comunalismo de los primeros años abrió paso al capitalismo; la poligamia se abandonó para convertirse en estado de los Estados Unidos; y en 1978 a los hombres negros, previamente excluidos del sacerdocio por llevar la marca de Caín, se les concedió la igualdad. Lo que no cambió fue el énfasis de la iglesia sobre la autoridad patriarcal, el trabajo duro, y la unidad familiar.

A finales de los años setenta, los valores de los mormones atrajeron a la derecha religiosa en su búsqueda de una nueva «mayoría moral». Entre otras cosas, la derecha religiosa admiraba la estrecha alianza entre iglesia y estado en el fuertemente mormón estado de Utah.{14} Pero muchos fundamentalistas no querían tener nada que ver con los mormones por sus doctrinas tan heterodoxas. También temían sus tasas de crecimiento, las más altas de las principales denominaciones norteamericanas. Para 1985, con 3,8 millones de miembros en los Estados Unidos y otros 2 millones en el extranjero, los logros de la iglesia en el sur [132] de los Estados Unidos provocó una reacción fuerte por parte de los Bautistas.{15}

En América Latina, las tasas de crecimiento mormón eran incluso superiores, y fomentaban la misma clase de reacción evangélica. «Un templo de la oscuridad se abrió el mes pasado en Guatemala», informó Gospel Outreach sobre una ceremonia mormona.{16} El primer templo mormón en América Latina –algo así como una catedral católica en significado ritual– no fue abierto hasta 1978. Pero a mediados de la década siguiente, siete más fueron consagrados. Desde 1965 hasta 1975, la membrecía latinoamericana se triplicó a 337.000. Durante la década siguiente ascendió a 1,2 millones, con las más grandes concentraciones en México, Brasil, Chile, Argentina y Perú.

A pesar de la esperanza de que los indígenas americanos de ascendencia israelita están predispuestos a sus enseñanzas, la iglesia tiende a encontrar sus neófitos en otros lugares, como entre los habitantes urbanos en ascenso.{17}

Aparentemente, el evangelismo de puerta a puerta no es muy productivo, pero el reclutamiento por las redes sociales de los ya convertidos sí lo es.{18} Sociológicamente, los mormones latinoamericanos son difíciles de distinguir de los evangélicos más ortodoxos. Pero se dice que sus fenomenales estadísticas de crecimiento han sido exageradas por la competencia entre las diócesis mormonas (llamadas «stakes») y la presión para llenar cuotas. En Oxapampa, Perú, una pareja que me contó eran mormones trabajaban como cantineros.

Aún así, su esfuerzo misionero es impresionante. En Colombia, otros evangélicos acusaron a los mormones de alarmar a las autoridades al solicitar quinientas visas a la vez, hasta el punto de que éstas llegaron a restringirlas.{19} En toda América Latina, 8.136 misioneros estaban sirviendo en 1985 –únicamente un 27% menos que los 11.196 misioneros protestantes no mormones de América del Norte.{20} Tal vez debido a los informes de que los reclutadores de la CIA favorecían a antiguos misioneros mormones por su patriotismo, por su estricta moralidad, y por su experiencia en ultramar,{21} la iglesia atrajo una cuota de persecución mayor a la acostumbrada. En Chile los lugares de reunión fueron el blanco de veintidós ataques de bombas y de incendios premeditados en dieciséis meses. Los perpetradores dejaron panfletos acusando a los [133] mormones de ser agentes del imperialismo yanqui.{22} No obstante, el conservadorismo político de la iglesia no protegía a miembros de la misma clase de represión experimentada por otros latinoamericanos. En Guatemala, un líder laboral asesinado en 1980 por los escuadrones de la muerte era un obispo mormón.{23}

El segundo gran paria del cristianismo evangélico en América Latina eran los Testigos de Jehová. Su fundador Charles Taze Russell calculó que el mesías regresaría a la tierra en 1914. Tras muchos años de desilusión y varias predicciones pospuestas –incluyendo la de 1975 y la del 2 de octubre de 1984– el liderazgo se encontraba luchando contra una nueva herejía. Era que el mesías había regresado en la persona del cantante Michael Jackson, que fue criado como Testigo y que decía seguir siéndolo todavía.{24}

Incluso más que los Mormones, los Testigos debían su omnipresencia no a los vastos números –en 1982 afirmaban tener 2,4 millones de miembros alrededor del mundo, de los cuales 392.000 estaban en América Latina– sino al evangelismo compulsivo. Se espera que cada miembro pase gran parte de su vida golpeando las puertas y distribuyendo las publicaciones de su casa editorial «Atalaya». De acuerdo a las estadísticas celosamente mantenidas por el grupo, solo 172.859 miembros dedicaron al evangelismo un total de 384.856.662 horas únicamente en 1981. Unas 2.000 a 3.000 horas se dedicaban para cada neófito bautizado, en contraste con la proporción mormona de unas 710 horas para cada bautismo. Al golpear en tantas puertas –un promedio de unas 740 por cada bautismo de acuerdo a unos cálculos de 1976– los Testigos encontraban a personas que enfrentaban crisis y no tenían a nadie a quien acudir. Ellos ofrecían a los afligidos un hombro en el cual apoyarse, luego los estimulaban a identificar al «mundo» como el origen de sus problemas, y a tomar refugio en su grupo sectario.

Los críticos acusaban a los Testigos de volver a los neófitos demasiado dependientes de ellos. Sin embargo, introducían un cierto orden a sus desorganizadas vidas. En cualquier lugar que surgían los «salones del reino» de los Testigos, atravesaban una época de dificultades con las autoridades. Una razón era el rechazo de éstos a aceptar transfusiones sanguíneas, basándose en una prohibición del Antiguo Testamento de comer sangre. [134] Pero el asunto principal era su rechazo a saludar a las banderas nacionales, a cantar himnos naciones, al votar, o a someterse a la conscripción militar porque consideraban a dichas actividades como formas de idolatría. «Creemos que el nacionalismo es una perversión de la lealtad a Dios», me dijo un miembro. En los Estados Unidos, esta posición condujo a decisiones judiciales ampliando el derecho a la libertad de conciencia. En veinte y ocho países esto le significó su interdicción (1982). A finales de los años setenta, el gobierno militar de Argentina prohibió a los Testigos realizar cultos en público, una medida que fue derogada después de un tiempo. En 1980, Fidel Castro envió a muchos de sus miembros en las embarcaciones «Mariel» hacia la Florida. Parecían estar creciendo más rápidamente en América Latina que en cualquier otro lugar.{25}

Notas:

{6} Johnstone 1982.
{7} George Colvin, «Adventists Balance Gains, Challenges,» Christian Century, 14 de agosto de 1985, pp. 738-739.
{8} Read et al. 1969: 58-60,109-111.
{9} Read et al. 1969: 114 y K. D. Scott 1985.
{10} Joan Craven, «The Wall of Adventism», Christianity Today, 19 de octubre de 1984, pp. 20-25.
{11} Molina Saborío 1984: 12,16.
{12} Nelson 1963: 129.
{13} David Brion Davis, «Secrets of the Mormons», New York Review of Books, 15 de agosto de 1985, pp. 15-20.
{14} Ralph C. Chandler, «The Fundamentalist Heritage of the New Christian Right», en Bromley y Shupe 1984: 52-53.
{15} Kenneth L. Woodward, «Bible-Belt Confrontation», Newsweek, 4 de marzo de 1985, pp. 65-66.
{16} Frontline Report (Eureka, California: International Love Lift) 10(2), 1985.
{17} Beekman 1972: 3, 5, 7.
{18} Albrecht y Rogers 1987: 9.
{19} James C. Hefley, «In Bogotá, a Banquet of Hope», Christianity Today, 18 de noviembre de 1977, pp. 44-46.
{20} Número de misioneros mormones proporcionado por Don Le Fevre, Comunicaciones Públicas de los Santos de los Ultimos Días, Salt Lake City, mayo de 1986. Número de misioneros protestantes no mormones de S. Wilson y Siewert 1986: 584.
{21} Heinerman y Shupe 1985: 162-168.
{22} El Nuevo Diario, 2 de agosto de 1985, p. 3.
{23} «Guatemalan Journalists in Exile», Guatemala (Oakland, Guatemala News and Information Bureau), mayo-junio de 1984, p. 3.
{24} Religious News Service, «Do Jehovahs Witnesses Still Hold to Their 1984 Doomsday Deadline?», Christianity Today, 21 de septiembre de 1984, pp. 66-67; Marvin Millis, «Watchtower World View», Christianity Today, 22 de noviembre de 1985, pp. 43-44; Arthur Jones, «Michaels ‘Victory Tour’ Spawns Cult», National Catholic Reporter, 14 de diciembre de 1984, p. 4.
{25} Estadísticas de Mike Creswell, «Jehovah’s Witnesses: Challenge on the Mission Field», Commission, enero de 1984, pp. 45-55; Ruth Tucker, «Foreign Missionaries with a False Message», Evangelical Missions Quarterly, octubre de 1984, pp. 332-334.

Artículo publicado en NOVOPRESS.INFO

"Ustedes no hicieron nada... Y podían"

Annick Kayitesi / Superviviente del genocidio ruandés
"Ustedes no hicieron nada... Y podían"

Tengo 25 años. Nací en Butare, Ruanda, y vivo en París. Los hutus mataron a toda mi familia. Mi padre era médico y mi madre, maestra. Estoy prometida. Me he licenciado en Ciencias Políticas. Me declaro a favor de la guerra en Iraq. Soy atea.

Annick Kayitesi.
Por Ima Sanchís
La Vanguardia
22/01/05, 10.27 horas

Es usted pacifista?

-No. Hay personas con las que más vale combatir con armas. Ese era el caso de los genocidas de Ruanda. La ONU y otros organismos internacionales creyeron en el poder de la palabra, no hicieron nada, y hubo un millón de muertos, incluida toda mi familia.

-Cuénteme su historia.

-Antes le aclararé mi ateísmo: mis padres eran católicos, como el 90% de la población de Ruanda. Estos mismos católicos eran los que iban a matar y luego volvían a su iglesia a rezar. La Iglesia sigue siendo una de las instituciones que todavía hoy día no ha reconocido el genocidio.

-¿Qué edad tenía usted cuándo se desató la violencia?

-14 años. Mataron a toda mi familia.

-Y usted, ¿por qué se salvó?

-Cuando nos encontraron estábamos todos juntos escondidos. Mi madre era la maestra de la escuela y me había confiado las llaves, por eso me mantuvieron viva, necesitaban a alguien que les abriera la puerta. Al principio asesinaban a la gente en sus propias casas. Luego, para ahorrarse el traslado de los cadáveres, se llevaban a las personas y las asesinaban en las fosas comunes.

-¿A su familia la asesinaron en casa?

-A mi madre sí, delante de mí. Al resto se los llevaron: mi hermana, mi hermano y dos primas. Mi padre había muerto en un accidente poco tiempo antes.

-¿Qué fue de usted?

-Me salvó un militar hutu que estaba en contra de la violación de las niñas. Durante tres meses me escondí, fue largo y duro.

-Cuénteme lo esencial.

-Lo más importante es que el genocidio estaba organizado desde los estamentos políticos. Mataban sistemáticamente barrio por barrio y casa por casa. Mi hermana mayor consiguió escapar, volvió a buscarme y aca-bamos en un orfanato en Ruanda, pero como ella estaba herida fuimos evacuadas y nos mandaron a Francia.

-¿Lo ha superado?

-Lo que yo viví no se supera, aprendes a vivir con ello, una pesadilla que puedes guardártela para ti o compartirla. Yo la comparto para que la gente no se olvide de las personas que se han quedado en Ruanda.

-Este genocidio, ¿se ha olvidado más rápidamente que otros?

-Sí, se negó desde un principio. En la ONU prefieren hablar de Ruanda tras el genocidio, lo que es una paradoja porque fue el primero que se vio en directo por televisión.

-¿Lo ocurrido le cambió su concepción del ser humano?

-Ya no soy ingenua respecto a la especie humana, sé que puede ser muy cruel. La sociedad occidental cada vez es más egoísta, y no se da cuenta que lo que ha vivido Ruanda es universal y puede ocurrir fácilmente en otro país de África. La historia se repite, pero olvidamos rápido, prueba de ello es que en las últimas elecciones presidenciales francesas, Le Pen llegó a la segunda vuelta.

-¿Cuál es su esperanza, entonces?

-Ninguna, tengo más deseos que esperanzas. El primero es que el mundo vea que los supervivientes de Ruanda necesitan ayuda. Yo he tenido la suerte de salir de allí, pero soy una excepción.

-Hábleme de los supervivientes.

-La mayoría son mujeres y niñas. La etnia la marca el padre y por tanto mataron a casi todos los hombres y niños tutsis, y violaron a las mujeres condenándolas a morir poco después: las que se salvaron tienen el sida, están solas y viven entre los genocidas. Mi deseo es que puedan morir como seres humanos ya que no han podido vivir como tales.

-¿Ha vuelto usted a Ruanda?

-Tres veces, siempre invadida por una extraña sensación porque no he podido enterrar a mis seres queridos. La mayor victoria para los hutus es que los tutsis desaparezcan, por eso mantengo relaciones con mi país aunque sea muy doloroso para mí.

-Ahora están mandando ustedes, ¿cómo es la convivencia?

-El presidente y los altos cargos del ejército son tutsis, pero en el Parlamento la mayoría son hutus. Hay hutus que no mataron y es importante decirlo. El problema es que en Ruanda los asesinos siguen sueltos, se necesitarán varias generaciones para olvidar.

-¿Las víctimas se sienten culpables?

-Sí, de haber sobrevivido. Pero en Ruanda no hay lugar para reflexión intelectual de este tipo, porque los supervivientes tienen que hacer frente a necesidades básicas.

-Y usted, ¿cómo ha sobrevivido en París?

-Viviendo con una familia de acogida hasta los 18 años.

-Lo dice con mucha frialdad, ¿tiene buena relación con ellos?

-No. Fue una relación difícil porque ellos pretendían que olvidase mi pasado e hiciera una nueva vida, pero yo no podía.

-Lástima.

-A mí no me da ninguna lástima. En Francia existe un sistema por el que se ofrece una remuneración a cambio de acoger a niños. Esta familia estaba más interesada en ese dinero que en nosotras. Éramos su negocio.

-¿Y cómo la han acogido los franceses?

-Como cualquier inmigrante he vivido el racismo. La familia de mi primer novio no quiso conocerme porque soy negra, y por el mismo motivo me ha costado muchísimo que me alquilaran un piso. Cuento lo que otros inmigrantes no pueden contar.

-Diga, diga lo que quiere que sepamos...

-Francia es en teoría el país de los derechos humanos, pero no es tan cierto, su comportamiento es muy hipócrita. En Europa olvidan que nadie escoge el lugar donde nace.

jueves, enero 20, 2005

Algunos aspectos sobre la concepción y anticoncepción extraída del Catecismo de la Iglesia Católica

Doctrina de la Iglesia Católica sobre la sexualidad: Algunos aspectos sobre la concepción y anticoncepción extraída del Catecismo de la Iglesia Católica

Análisis Digital - 20/01/2005 Los teletipos de las redacciones y las informaciones que posteriormente fueron apareciendo en los distintos medios de comunicación a lo largo de todo el día de ayer, hace oportuno presentar a nuestros lectores un trabajo elaborado por Análisis Digital con el fin de facilitar, tomando como texto base el Catecismo de la Iglesia Católica, el conocimiento de algunos puntos que inciden directamente -unos más que otros- en las cuestiones que durante todo el día de ayer se plantearon en columnas, entrevistas y coloquios hasta que la nota aclaratoria de la Conferencia Episcopal Española zanjaba con claridad la gravedad del uso de medios anticonceptivos, concluyendo que a diferencia de lo afirmado desde diversas instancias, no es cierto que haya cambiado la doctrina de la Iglesia sobre el preservativo

Sin animo de polemizar sino con el fin de exponer cual es la doctrina de la Iglesia Católica sobre la sexualidad dentro del sentido de la vida del hombre, damos su razón de ser, su fin, el motivo de la diferencia de sexos querida y establecida por Dios y la facultad que da Dios al hombre para colaborar en la creación. Junto a este aspecto positivo, las desviaciones en las que el hombre puede incurrir cuando en lugar de seguir la justa Ley de Dios, se desliza por la pendiente de su alejamiento y en consecuencia de su infelicidad.

El amor es una de las cualidades más importante del ser humano; no se puede olvidar que toda la Ley de Dios se resume en el amor: a Dios y a los hombres. Esta es la enseñanza principal de la fe y la doctrina que vino a inculcar Jesucristo en los corazones de los hombres.

Pero ese amor está íntimamente unido al cumplimiento de la Ley: “quien me ama cumple mis mandamientos”. No se puede decir que hay amor sino hay coherencia en el cumplimiento de los diez mandamientos de la ley de Dios.

Hay dos mandamientos de esa Ley que inciden directamente en la sexualidad del hombre: el sexto mandamiento y el noveno. Pero todo empieza con la creación del hombre y la mujer; por eso empieza a decirnos el n. 2331 del Catecismo de la Iglesia Católica que 'Dios creó el hombre a imagen suya... hombre y mujer los creó' (Gn 1, 27). 'Creced y multiplicaos' (Gn 1, 28); 'el día en que Dios creó al hombre, le hizo a imagen de Dios. Los creó varón y hembra, los bendijo, y los llamó 'Hombre' en el día de su creación' (Gn 5, 1-2)”.


Breve informe elaborado por Análisis Digital basado en el CIC
Análisis Digital - 20/01/2005

SEXUALIDAD HOMBRE MUJER Y DESVIACIONES DE LA SEXUALIDAD FUERA Y DENTRO DEL MATRIMONIO

Breve informe elaborado por Análisis Digital basado en el CIC

Análisis Digital - 20/01/2005 SEXUALIDAD HOMBRE MUJER Y DESVIACIONES DE LA SEXUALIDAD FUERA Y DENTRO DEL MATRIMONIO

INTRODUCCIÓN: SEXUALIDAD EN EL HOMBRE Y LA MUJER

2332 “La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana, en la unidad de su cuerpo y de su alma. Concierne particularmente a la afectividad, a la capacidad de amar y de procrear y, de manera más general, a la aptitud para establecer vínculos de comunión con otro.

Especial importancia tiene a este propósito que estamos considerando el número del Catecismo, 2333, cuando nos dice que “corresponde a cada uno, hombre y mujer, reconocer y aceptar su identidad sexual. La diferencia y la complementariedad físicas, morales y espirituales, están orientadas a los bienes del matrimonio y al desarrollo de la vida familiar. La armonía de la pareja humana y de la sociedad depende en parte de la manera en que son vividas entre los sexos la complementariedad, la necesidad y el apoyo mutuos”.

Cabe preguntarse ¿y cuales son esos bienes del matrimonio? En esta rápida incursión que estamos haciendo en el Catecismo, observamos que en n.2363 nos descubre de modo palmario el sentido que tiene la unión del hombre y la mujer: “por la unión de los esposos -dice ése número-- se realiza el doble fin del ma¬trimonio: el bien de los esposos y la transmisión de la vida. No se pueden separar estas dos significaciones o valores del matrimonio sin alterar la vida espiritual de los cónyuges ni comprometer los bienes del matrimonio y el porvenir de la familia”.

Así, el amor conyugal del hombre y de la mujer queda si¬tuado bajo la doble exigencia de la fidelidad y la fecundidad.

La enseñanza de la Iglesia Católica respecto a la igualdad del hombre y de la mujer en la sexualidad queda explicada en unos puntos anteriores. Concretamente en el n. 2335 dice que “cada uno de los dos sexos es, con una dignidad igual, aunque de manera distinta, imagen del poder y de la ternura de Dios. La unión del hombre y de la mujer en el matrimonio es una manera de imitar en la carne la generosidad y la fecundidad del Creador: 'El hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne' (Gn 2, 24). De esta unión proceden todas las generaciones humanas (cf Gn 4, 1-2.25-26; 5, 1).



DESVIACIONES DE LA SEXUALIDAD FUERA DEL MATRIMONIO

Como primer principio general se podrá afirmar que la sexualidad humana está enmarcada en el matrimonio, lo que quede fuera de él, será contrario a la Ley de Dios.

En este sentido es doctrina de la Iglesia basada en aquellos dos mandamientos de la Ley de Dios que es contrario al querer de Dios las relaciones sexuales fuera del matrimonio y aquellas que aún siendo dentro del ámbito conyugal su actuación supone una desviación de la Ley de Dios

DESVIACIONES DE LA SEXUALIDAD FUERA DEL MATRIMONIO.

Se exponen a continuación algunos pecados -transgresiones voluntarias a la ley de Dios- que en los términos que establece el Catecismo de la Doctrina de la Iglesia hay que considerarlos graves y contrarios también a la dignidad del hombre.

La prostitución. Cuando media para realizar la prestación sexual dinero: Nos dice el Catecismo en su n. 2355: “la prostitución atenta contra la dignidad de la persona que se prostituye, puesto que queda reducida al placer venéreo que se saca de ella. El que paga peca gravemente contra sí mismo: quebranta la castidad a la que lo comprometió su bautismo y mancha su cuerpo, templo del Espíritu Santo (cf 1 Co 6, 15 20). La prostitución constituye una lacra social. Habitualmente afecta a las mujeres, pero también a los hombres, los niños y los adolescentes (en estos dos últimos casos el pecado entraña también un escándalo). Es siempre gravemente pecaminoso dedicarse a la prostitución, pero la miseria, el chantaje, y la presión social pueden atenuar la imputabilidad de la falta”.


Violación. Añade una gravedad por ser efectuada contra el consentimiento de la víctima, y por tanto se suma un acto grave contra la justicia, un atentado grave contra la libertad de la persona. Por eso en el n. 2356 del Catecismo de la Iglesia católica se nos dice que “la violación es forzar o agredir con violencia la intimidad sexual de una persona. Atenta contra la justicia y la caridad. La violación lesiona profundamente el derecho de cada uno al respe¬to, a la libertad, a la integridad física y moral. Produce un daño 2297 grave que puede marcar a la víctima para toda la vida. Es siempre un acto intrínsecamente malo. Más grave todavía es la violación 1756 cometida por parte de los padres (cf. incesto) o de educadores con 2388 los niños que les están confiados”.


Incesto. Relación sexual entre parientes próximos. Se añade que si el parentesco es muy próximo -1º y 2º grado- se está lesionando además la virtud de la piedad familiar (el respeto debido a la familia). Nos dice el n.:2388 del CIC que el “Incesto es la relación carnal entre parientes dentro de los grados en que está prohibido el matrimonio (cf Lv 18, 7 20). S. Pablo condena esta falta particularmente grave: "Se oye hablar de que hay inmoralidad entre vosotros... hasta el punto de que uno de vosotros vive con la mujer de su padre... en nombre del Señor Jesús... sea entregado ese individuo a Satanás para destrucción de la carne..." (1 Co 5, 1.4 5). El incesto corrompe las relaciones familiares y representa una regresión a la animalidad”.

La masturbación, también es considerada por la Iglesia un pecado grave. Es un acto -dice Persona humana n. 9 y Gaudiun et spes, n. 54-- al que “le falta la relación sexual requerida por el orden moral, la que realiza el sentido íntegro de una entrega recíproca y de una procreación humana en el contexto de un amor verdadero”. Concretamente el n. 2352 dice que “por masturbación se ha de entender la excitación volunta¬ria de los órganos genitales a fin de obtener un placer venéreo. "Tanto el Magisterio de la Iglesia, de acuerdo con una tradición constante, como el sentido moral de los fieles, han afirmado sin ninguna duda que la masturbación es un acto intrínseca y grave¬mente desordenado". "El uso deliberado de la facultad sexual fuera de las relaciones conyugales normales contradice a su finalidad, sea cual fuere el motivo que lo determine". Así, el goce sexual es buscado aquí al margen de "la relación sexual requerida por el or¬den moral; aquella relación que realiza el sentido íntegro de la mu¬tua entrega y de la procreación humana en el contexto de un amor verdadero" (CDF, decl. "Persona humana" 9).

La homosexualidad y lesbianismo son constitutivas de quebrantamiento de la ley de Dios. Se ha escrito mucho, pero baste aquí decir que, en la medida en que hay una falta de esfuerzo por no apartarse de la desviación se estará incurriendo, puesto que se busca y por tanto hay acción querida por la voluntad, en acto grave contra la sexualidad. “La homoxesualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacía personas del mismo sexo. Reviste formas muy va¬riadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico per¬manece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1 29; Rm 1, 24 27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1,10), la Tradición ha decla¬rado siempre que "los actos homosexuales son intrínsecamente de¬sordenados" (CDF, decl. "Persona humana" 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso”. N. 2357 del CIC

Pero la Iglesia dedica más atención en este caso de homosexualidad con dos aspectos más. Con el n.:2358, afirmando que “un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición ho¬mosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”.

Y el n. 2359. Aquí dice que “las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana”.

Hay luego un conjunto de acciones que de modo genérico podríamos denominar “de perversión”, tipo sadismo, masoquismo sexual, exhibicionismo, que no nos detenemos en estos aspectos pero que basta citarlos como condenables por el recto orden moral y que entrarían dentro de lo que San Pablo nos recuerda que “los tales no entrarán en el reino de los cielos.

Así se puede establecer como un principio general que se formularía diciendo que todo acto sexual realizado fuera del matrimonio constituye un desorden grave.


DESVIACIONES DE LA SEXUALIDAD DENTRO DEL MATRIMONIO

El adulterio es la primera trasgresión a la Ley de Dios que surge al pensar en aquellas desviaciones que pueden tener ocasión una vez ya se ha producido el consentimiento entre los esposos. Así lo define la Iglesia (CIC n. 2380): “el adulterio. Esta palabra designa la infidelidad conyugal. Cuando un hombre y una mujer, de los cuales al menos uno está casado, establecen una relación sexual, aunque ocasional, cometen un adulterio. Cristo condena incluso el deseo del adulterio (cf Mt 5, 27 28). El sexto mandamiento y el Nuevo Testamento prohíben absolutamente el adulterio (cf Mt 5, 32; 19, 6; Mc 10, 11; 1 Co 6,9 10). Los profetas denuncian su gravedad; ven en el adulterio la imagen del pecado de idolatría (cf Os 2, 7; Jr 5, 7; 13, 27)”.

Y añade el número siguiente 2381: “el adulterio es una injusticia. El que lo comete falta a sus compromisos. Lesiona el signo de la Alianza que es el vínculo matrimonial. Quebranta el derecho del otro cónyuge y atenta contra la institución del matrimonio, violando el contrato que le da origen. Compromete el bien de la generación humana y de los hijos, que necesitan la unión estable de los padres”.

Para hablarnos de la poligamia, otra trasgresión de moral sexual dentro del matrimonio, la Iglesia empieza con la defensa de la igualdad del hombre y la mujer, y da gusto poder leer este punto, el 1645: “la unidad del matrimonio aparece ampliamente confir¬mada por la igual dignidad personal que hay que reconocer a la mujer y el varón en el mutuo y pleno amor" (GIS 49, 2). La Poliga¬mia es contraria a esta igual dignidad de uno y otro y al amor con¬yugal que es único y exclusivo”

Métodos anticonceptivos. La contracepción y el rechazo del hijo. Ver al hijo no como lo que siempre es, un don, sino como una carga, una molestia a la vida de los esposos, o, en nuestra sociedad mercantilizada, como un gasto.

La mentalidad no es la anticonceptiva, sino que, de natural, el hombre y la mujer tienden a la paternidad y a la maternidad y además, como fruto del amor entre ellos.

Esto es confirmado de un modo clarísimo y basándose en el amor que deben tenerse los esposos, en el Catecismo de la Iglesia Católica en los números 2360 y en el siguiente. Dice en el primero de estos puntos que “la sexualidad está ordenada al amor conyugal del hombre y de la mujer. En el matrimonio, la intimidad corporal de los espo¬sos viene a ser un signo y una garantía de comunión espiritual. En¬tre bautizados, los vínculos del matrimonio están santificados por el sacramento”.

Y en el siguiente, esto es en el n. 2361, todos podemos leer que “la sexualidad, mediante la cual el hombre y la mujer se dan el uno al otro con los actos propios y exclusivos de los esp¬osos, no es algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo ínti¬mo de la persona humana en cuanto tal. Ella se realiza de modo verdaderamente humano solamente cuando es parte integral del amor con el que el hombre y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte"

La anticoncepción es, sobre todo, el reflejo de una manera fundamental de situarse el hombre ante la vida. “Por mentalidad anticonceptiva” se entiende -leemos en el Lexicón-- el conjunto formado por una manera de pensar y por las actitudes y los comportamientos dirigidos a privar el uso de la sexualidad de sus consecuencias procreadoras. Dicha mentalidad se ha incrementado con la difusión masiva de los productos anticonceptivos y con la propagan de que ha acompañado dicha difusión”.

Con más precisión, la “mentalidad anticonceptiva” refleja una actitud de rechazo tanto de la donación total recíproca de los esposos (cf. Humanae vital, n. 11) como de la tarea de transmitir la vida. Por tanto, tiene una relación muy estrecha en una doble dirección, preservar al acto sexual de su posibilidad de engendrar --utilización de preservativos, compuestos químicos, píldora, dispositivos intrauterinos, vacunas anticonceptivas, etc.- como, si se tiene “la mala suerte” de producirse la vida, recurso al aborto. Ambas direcciones “muy a menudo -dirá Juan Pablo II-están íntimamente relacionados, como frutos de una misma planta” (Evangelium vitae n. 13).

Por eso se puede concluir con el número 2370 que afirma que “es intrínsecamente mala toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga como fin o como medio, hacer imposible la procreación”. También es manida la frase de que se puede decir más alto pero no más claro.

No entramos en otros aspectos que de algún modo se podrían traer pues están relacionados, por ejemplo el aborto, pero entendemos que por su envergadura unos, come es este caso, o por su menor importancia o alejamiento del tema central como podría ser el tema células embrionarias, fecundaciones artificiales, etc. no hemos considerado oportuno desarrollarlos.

lunes, enero 17, 2005

El desafío de la utilización de los fondos para las víctimas del «tsunami»


Cascioli, experto en población y desarrollo, alerta de agencias de la ONU

Miles de millones de dólares estadounidenses se destinarán en total, por parte de gobiernos e instituciones internacionales, a ayudar a los países golpeados por el maremoto del Océano Índico del pasado 26 de diciembre.
Ahora el reto que se plantea es la forma en que se pueden utilizar mejor estos fondos, según se desprende de la entrevista que concedió a Zenit Riccardo Cascioli, director del Centro Europeo de Estudios, Ambiente, Población y Desarrollo --CESPAS-- (Italia) y experto en las cuestiones asiáticas.

--El maremoto que se ha abatido sobre los países bañados por el Océano Índico es el tercero más grave de los ocurrido en el último siglo. ¿Existen medidas que podían adoptarse para evitar todos estos fallecimientos?

--Riccardo Cascioli: Se ve ya evidente que existe hoy una tecnología que, aplicada en el Océano Índico, habría permitido evitar la gran mayoría de las pérdidas humanas. No es casualidad que en el Océano Pacífico el sistema global de alarmas para el tsunami funcione desde hace muchos años, y actualmente es capaz de identificar la formación del tsunami, su dirección y alertar a los países interesados en apenas 20 minutos.

--¿Por qué entonces no se adoptaron?
--Riccardo Cascioli: Esencialmente por dos motivos: la rareza del tsunami en el Océano Índico y sobre todo el elevado coste de una tecnología tan sofisticada, a la que hay que unir –y esto es muy importante-- en cada país la organización con capacidad para dar la alarma, establecer un plan de evacuación y eventualmente preparar las ayudas en tiempos rápidos.

Está claro que en ambos casos pesa sobre todo el sustancial subdesarrollo de los países afectados. Un tsunami análogo –en cuanto a la violencia-- en las costas de Japón habría causado pérdidas limitadas, justamente porque es un país desarrollado que ha aprendido a convivir con ciertos fenómenos naturales desarrollando y aplicando una tecnología capaz de controlar y limitar sus efectos.

Desde este punto de vista no se puede dejar de observar que en las últimas décadas se ha afirmado una ideología a nivel mundial que niega la experiencia humana de los milenios precedentes: así, en lugar de invertir en infraestructuras que limiten los perjuicios de los desastres naturales, hoy se gasta mucho más en absurdos intentos de controlar el clima y sus presuntos efectos.

--La ONU administrará ahora mayor suma de ayudas en la historia de las emergencias humanitarias. ¿Cómo pueden utilizarse mejor estos recursos?
--Riccardo Cascioli: En estos años las agencias de la ONU y algunas ONG a ellas vinculadas se han caracterizado por haber concentrado las ayudas en proyectos orientados a limitar la presencia humana antes que a protegerla. También en estos días, pasada la primera oleada de conmoción, han comenzado razonamientos que apuntan –por citar un ejemplo-- a culpabilizar a la población local porque crece demasiado y se concentra en pueblos y ciudades a lo largo de las costas.
Pero si en algunos países la pesca es uno de los recursos económicos fundamentales, ¿dónde deberían ir a vivir los pescadores? ¿A la montaña? ¿Es que nuestros pescadores sicilianos viven en el interior? El problema, al contrario, es que se debe favorecer una urbanización humana, con viviendas aptas para hacer frente a ciertas emergencias, con sistemas de alarma adecuados, y así sucesivamente.
Ciertamente hay organizaciones no gubernamentales que trabajan en este sentido, pero poner los fondos para las ayudas en un único saco aumenta lamentablemente el riesgo de que sean invertidas de la forma equivocada. Con mayor razón es para desconfiar se las agencias de la ONU, que además de invertir frecuentemente de manera errónea, han dado prueba de ineficacia. Así que se comprende la preocupación de algunos países.

--En las últimas décadas muchas ayudas recogidas después de desastres naturales se han utilizado en programas de reducción de los nacimientos. ¿Será así también esta vez?
--Riccardo Cascioli: Lamentablemente me parece que se sigue por el mal camino. Entre las primeras agencias de la ONU en intervenir en el sudeste asiático no por casualidad está el UNFPA (el Fondo de la ONU para la población), desde siempre protagonista principal en las campañas de control de los nacimientos. Ya el 27 de diciembre había asignado un millón de dólares para intervenciones de «salud reproductiva», que todos sabemos que es un concepto que esconde la intención de promover el aborto y la contracepción a nivel global.

El propio UNFPA afirma que entre las poblaciones golpeadas hay 150 mil mujeres embarazadas a las que hay que ayudar. Pero sabemos que si estas mujeres caen en manos del personal del UNFPA nacerán pocos niños de ellas, añadiendo víctimas a las víctimas. Es adecuado recordar que en los kit obstétricos de emergencia enviados por el UNFPA hay aspiradores manuales que en realidad son empleados para practicar abortos.

Y si alguien aún tiene dudas, querría señalar que estos últimos días la Fundación Hewlett --una de las principales fundaciones históricamente comprometidas en planes de control de los nacimientos-- ha entregado 1 millón 200 mil dólares para apoyar las intervenciones de «salud reproductiva» en los países golpeados por el tsunami: 900 mil para el UNFPA, 300 mil para la «International Planned Parenthood Federation» (IPPF), que es la organización no gubernamental más importante en promover el aborto en el mundo y principal socio del UNFPA. Se tiene casi la impresión de que estas personas tienen en realidad cierta simpatía por el tsunami, visto que trabajan por el mismo objetivo.

domingo, enero 16, 2005

Confidencias de Joaquín Navarro-Valls, portavoz del Papa desde hace veinte años

Entrevista con el director de la Oficina de Información de la Santa Sede.

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 6 diciembre 2004 (ZENIT.org).
Hubo un antes y un después

Corría el año 1974 cuando el doctor Joaquín Navarro Valls suscitó, junto al jesuita Giovanni Caprile, una polémica pública sobre la escasa información oficial del Sínodo sobre la Evangelización. En este sínodo era ponente el cardenal Karol Wojtyla.

Diez años después, el 4 de diciembre de 1984, el cardenal Wojtyla, ya Papa Juan Pablo II, nombró a Navarro-Valls, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede.

El nombramiento de un laico, miembro del Opus Dei, como nuevo responsable de la Sala de Prensa vaticana, suscitó un cierto alboroto, pero nadie podía imaginar cómo cambiarían las relaciones entre periodistas y medios de comunicación de masas con la Santa Sede.

En estos años, Juan Pablo II ha sido el primer Papa que ha celebrado ruedas de prensa, ha respondido directamente a preguntas de los periodistas, ha publicado un libro-entrevista en respuesta a preguntas de un informador, Vittorio Messori.

Con la llegada de Navarro-Valls a la Sala de Prensa vaticana, se multiplicaron los encuentros con periodistas, los «briefings» y aumentó la disponibilidad de recibir documentos bajo embargo, etc. Hoy, más del 80% de las noticias sobre las actividades de la Iglesia y del Papa provienen de la Sala de Prensa Vaticana y cualquier persona del mundo puede acceder a ellas a través de la página web de la Santa Sede (www.vatican.va).

En una entrevista concedida tiempo atrás al periodista Antonio Gaspari, redactor de Zenit, Navarro Valls, declara: «El trabajo que tratamos de desarrollar en la Sala de Prensa Vaticana es el de combatir los prejuicios, que a veces permanecen, no por culpa nuestra, sino por testarudez de algunas personas». Esta es la conversación transcrita.


–¿Puede darnos un ejemplo de cómo ha cambiado en estos años la relación con los periodistas?

Los ejemplos son múltiples. Citaré alguno que me parece significativo. Los periodistas han podido seguir a Juan Pablo II a todas partes. El Papa ha permitido a las telecámaras filmar incluso su encuentro en la cárcel de Rebibbia con Ali Agca, el hombre que trató de asesinarlo.

Nunca ha impuesto censuras, ni siquiera cuando se trataba de su salud. Cuando en julio de 1992, descubrieron que tenía un cáncer, antes de saber si el tumor era benigno o maligno, me llamó y me dijo: «En el Ángelus, diré esto, usted informe a los periodistas como crea más oportuno».

En todas sus hospitalizaciones, dimos una información que quería ser exhaustiva. Tras la operación en una pierna, por rotura del fémur, mostramos a la «troupe» de la RAI (Radiotelevisión Italiana) la radiografía donde se veía la prótesis. Por este comportamiento, tan transparente, he recibido algunas críticas.

Querría subrayar que, tras esta postura, no hay sólo una técnica informativa, sino también un modo de concebir la Iglesia y la misma figura del Papa.

–¿Qué relación tenía con el Santo Padre antes de convertirse en su portavoz y qué pensó cuando fue llamado a dirigir la Oficina de Información vaticana?

Cuando supe que el Papa me había nombrado director de la Sala de Prensa, tuve muchas dudas, pero el tiempo era limitado. Todavía era presidente del Club Internacional de Prensa de Italia. Los quinientos periodistas de Roma me habían reelegido, por segunda vez, aunque en aquel periodo había decidido acabar mi aventura periodística para volver a España, volviendo a desempeñar la función inicial de mi carrera: profesor en la Facultad de Medicina donde había enseñado antes.

Mi conocimiento del Papa era todavía bastante limitado. Había hecho viajes como periodista siguiéndolo, y poco más. A menudo me pregunto por qué me eligió a mí.

Gozaba, es verdad, de la confianza de los periodistas de la Prensa extranjera, que me habían elegido como presidente, pero no creo que esto fuera un elemento decisivo.

Pienso, en cambio, que en los proyectos del Santo Padre había un deseo de salir al encuentro de las expectativas que, desde el principio de su pontificado, se habían creado a nivel planetario.

Para responder a los desafíos de la comunicación global, hacía falta cambiar muchas cosas, el lenguaje, la estructura y sobre todo la mentalidad. Al comenzar mi trabajo, una parte importante del tiempo la dediqué a comprender bien en qué consistía la Curia romana, a entender los temas de cada organismo, de modo que se pudiera establecer la base de una efectiva y eficaz colaboración interactiva.

Luego, naturalmente, hemos tratado de realizar cambios estructurales funcionales para el cumplimiento de un trabajo de información continua.

–¿Cuáles fueron los problemas que tuvieron que afrontar?

Los cambios que el Papa quería hacer, en cuanto a la transmisión de un mensaje a nivel universal, implicaban una colaboración estrecha con los medios de comunicación. El problema es que la lógica de la Iglesia y la de los medios de comunicación son diversas.

La lógica de los medios de comunicación de masas está condicionada, en manera absoluta, por lo cotidiano. Las ideas no se profundizan sino que se presentan a través de posturas personales. De este modo, incluso los parámetros culturales de cuestiones no sustanciales se convierten en definitivos.

La noticia debe ser siempre algo que llama la atención, no importa si para bien o para mal. Esto es lo que los teóricos de la comunicación llaman los límites estructurales del periodismo.

Por otra parte, está la lógica de la Iglesia, en la que todo se mira a largo plazo y en la que cada detalle es parte del conjunto, en la que la coherencia y la unidad del conjunto implican que no se puede separar la doctrina moral de la vida de la persona y de su filiación divina.

Nuestro problema era cómo actuar para que estas dos lógicas, tan diversas, pudieran convivir. La respuesta que nos conforta está en este pontificado, que ha logrado conjugar estas dos lógicas. Juan Pablo II no ha ido detrás de la opinión pública, al contrario, los medios de comunicación de masas han seguido al Pontífice.

Este pontificado ha renovado el lenguaje con el que se dirige a la gente, ha sabido tocar los temas centrales de esta entidad que llamamos modernidad, y ha proporcionado respuestas, dentro y fuera de la geografía cristiana, a los problemas del hombre. El interés ha sido enorme y no parece disminuir.

–¿Cómo es un día típico en la vida del portavoz del Papa?

Mi jornada se inicia muy pronto, en torno a las seis de la mañana, con la reseña de prensa, que antes no se hacía y, luego había empezado haciendo sólo de la prensa italiana. Ahora es virtualmente global.

Gracias a la red telemática, estamos en condiciones de conseguir todos los artículos que nos interesan, publicados en todo el mundo. La reseña de prensa se clasifica en cinco grupos de temas: «Evidencia», noticias de primera página más relevantes; «Santa Sede», informaciones relativas al Vaticano; «Iglesias locales», relativa a las actividades que las diversas Iglesias desarrollan; «Moral y sociedad», que se refiere a los estilos de vida; por último, «Política internacional», los grandes temas sobre los cuales somos interrogados cada día por parte de los periodistas.

Cuando llego a la oficina, la primera tarea es analizar la reseña de prensa. Del análisis de los temas del día, se pasa después a estudiar la jornada de la Santa Sede. Se comienza con las actividades del Papa, para analizar después la eventual publicación de documentos, actividades de los dicasterios de la Curia, indicaciones o explicaciones de los viajes importantes de los representantes de la Santa Sede, y cosas por el estilo. Se tratan todos los hechos relevantes, que luego son recogidos por el boletín de la Sala de Prensa, distribuido cada día, tras las 12.00 de mediodía.

Antes de la diez de la mañana, tenemos la reunión de trabajo para verificar que los temas que hemos propuesto el día anterior hayan sido recogidos por los medios de comunicación, y discutimos cómo efectuar eventuales ajustes y mejoras. Mientras tanto, esta oficina, ya desde la mañana, empieza a recibir llamadas telefónicas, fax o correo electrónico de petición de informaciones desde Oriente.

Hacia mediodía, Europa se despierta, hasta las cinco de la tarde, momento en el que Canadá, Estados Unidos y los países de América Latina, empiezan a pedir información.

Una de las dificultades de esta oficina es que tiene que trabajar teniendo en cuenta el huso horario de todo el mundo, ya que llegan peticiones las 24 horas del día, y hay que estar siempre a disposición. Cuando mi información no es suficiente para dar respuestas adecuadas, me dirijo a la primera y segunda sección de la Secretaría de Estado. Por este motivo, tengo una relación permanente con el secretario de Estado.

Tengo que decir que la disponibilidad de las personas que trabajan en la Secretaría de Estado y en especial del cardenal Angelo Sodano es extraordinaria. La misma disponibilidad encontré siempre en el Santo Padre, con el que he tenido encuentros regularmente. Si veo por la mañana que el Papa recibe a una personalidad, sobre la que se me harán preguntas por parte de la opinión pública, subo enseguida, y apenas el Santo Padre concluye, pregunto sobre lo que se ha conversado.

Querría subrayar que, en tantos años de colaboración con el Pontífice, nunca se me ha dicho «mire, esta información es sólo para usted».

–¿Ha sugerido alguna vez al Santo Padre cómo comportarse ante los medios?

Le he dado poquísimas sugerencias: detalles estrictamente necesarios. Pero son los signos de su pontificado los que han tenido una gran repercusión en los medios.

Son signos que tienen una fuerte valencia simbólica, remiten a algo que pertenece a una esfera más alta. El Papa nunca se ha preocupado de que se mejore su imagen. Un crítico del «New York Times», tras haber estudiado largamente al Papa en televisión, llegó a la conclusión de que Juan Pablo II va contra todos los cánones cuando aparece en televisión, y de aquí procede su éxito. Ignora a la televisión y por esto la domina.

–¿Alguna vez se ha lamentado el Papa de lo que escriben de él los periodistas?

Nunca, que yo sepa, y nunca conmigo. Ni siquiera por viñetas o sátiras que habrían podido herirle. Las únicas ocasiones en las que le escuché decir que hacía falta reaccionar era cuando se distorsionaban los puntos esenciales de la doctrina. Le he encontrado siempre muy comprensivo respecto a los periodistas y su difícil tarea de información.

–¿Ni siquiera los rumores sobre su salud le han hecho perder la paciencia?

Lo que le resulta inaceptable no son los rumores sobre su estado de salud sino las especulaciones sobre su capacidad para seguir siendo Papa. Juan Pablo II no acepta que, por una enfermedad cualquiera, se pueda poner en duda la teología moral. No es celoso de su propia imagen. No teme que lo vean sufrir, sabe bien que el dolor es una experiencia que caracteriza la vida de cada persona humana.

–Usted es quizá el hombre más conocido del Opus Dei. ¿Le ha creado esto esto algún problema?

El Opus Dei para mí es una opción personal, el modo en que vivo en la gran familia de la Iglesia. Y esta pertenencia no me ha creado problemas en la relación con los demás, porque desarrollo un trabajo profesional.

Por este motivo, no me he preocupado nunca de saber qué tipo de religión profesan los periodistas acreditados en la Sala de Prensa vaticana. El único y exclusivo parámetro que tenemos en cuenta, cuando llegan las peticiones de acreditación, es la profesionalidad.

–¿Hay criterios que usted indicaría para ser un buen vaticanista?

No tengo por costumbre dar consejos a los colegas. Puedo sin embargo contar mi experiencia profesional como periodista, porque antes fui médico y profesor. Fui corresponsal en una zona del mundo, el Mediterráneo oriental, en la que las religiones desempeñan un papel fundamental.

Tanto en Grecia, Turquía e Israel, como en los países musulmanes del norte de Africa, mi experiencia fue que no podías comprender ciertos hechos de la vida pública o social de estos países si no estudiabas el trasfondo religioso.

Por el mismo motivo, es muy difícil comprender algunas posturas de la Santa Sede, si no se conoce la antropología cristiana, la doctrina y la ética de la Iglesia. Leer los hechos vaticanos con parámetros puramente políticos es no haber comprendido nada.

Con esto no quiero decir que hay que hacerse católico para ser buen vaticanista. No me he hecho musulmán para comprender por qué fue asesinado Anwar El Sadat. Para hacer una buena información, hay que tener en cuenta una serie de parámetros religiosos, éticos, históricos, y culturales. Cuanto más amplia es la visión del periodista, tanto mejores y completos serán sus servicios.